— ¿Estas bien?.
— Sí...— mustió. Su atención estaba puesta en el cerrojo de la puerta mientras intentaba abrir la cerradura con un pequeño broche.
— No te ofendas, pero con lo que estás haciendo cualquiera pensaría que eres una criminal.—dijo con voz firme.
Jade McCall miró sobre su hombro, lista para iniciar una confrontación. Billie se posaba bajo el umbral de la puerta con los brazos cruzados y sus penetrantes ojos azules puestos sobre ella, su mirada reflejaba curiosidad y a las vez temor.
— No es lo que crees.—suspiró.
— ¿Ah no?.
— No... no, solo olvidé mis llaves.
Billie arrugó las cejas, no estando conforme con la explicación de la chica frente a ella.
— ... llamaré a la policía.
— ¡Espera!... estoy diciendo la verdad, ¿porque te mentiría?.
— Se me ocurren muchas razones...— movió los ojos.
Para Billie le resultaba imposible el pensar en qué algún día se encontraría de nuevo con aquella chica, no daba crédito a que estuvieran cara a cara una vez más.
Jade arrugó las cejas. Miraba al suelo constantemente, intentaba desviar la mirada de aquellos ojos que le resultaban intimidantes y hermosos. Un sentimiento en el que no tenía mucha experiencia, pues se podría decir que tenía el talento natural para lucir siempre seria y amenazante ante los demás. Y, sin embargo, estando ahí parada enfrente de Billie, parecía ser ella quien ahora tenía el papel de víctima.
Tragó saliva y se lamió los labios.
— ¿Y tú que haces aquí?.— contraatacó la castaña.
A punto de responder, alguien la tomó por los hombros haciéndola pegar un pequeño salto.
— Hey Bills, ¿estás bien?, ¿qué haces aquí afuera?.
— Lo siento, yo la desperté.
Zoe divisó a aquella chica tan pronto reconoció su voz.
— ¡Jade!, pensé que seguías en Seattle.— se acercó para abrazarla.— ¿Por qué no me avisaste que regresabas?.
— La verdad fue un cambio de planes así que, heme aquí.— sonrío forzada.— Creo que no nos has presentado.
— ¡Ah! Lo siento. Jade ella es Billie, mi mejor amiga. Billie ella es-
— Jade, sí, nos acabamos de conocer.
— Genial, me ahorran el trabajo de las presentaciones formales.— exclamó. — Jade, ¿porque estas tan mojada?.— dijo mirando detenidamente, Billie soltó un risilla.
— Está lloviendo afuera por si no lo has notado.
— Pues no, gracias por avisar.
Billie no quitaba la vista de la chica misteriosa. Desde ese día en el muelle pensó que no la volvería a ver, le aterró la idea de que fuera una obra del destino, el que Zoe la conociera y que viviera justo enfrente del departamento de su amiga, eran más coincidencias de las que podía imaginar. Sus ojos se nublaron y se perdió en sus pensamientos, sin darse cuenta sus tics aparecieron.
— Hey, ¿te encuentras bien?.— dijo Zoe preocupada. Jade la miró con la misma expresión.
— Sí. Solo estoy cansada.— dijo.
— Bien, creo que deberíamos volver a dormir. Nos vemos luego, Jade.
— Seguro.— se dió la vuelta y regresó a su intento de abrir la puerta de su apartamento nuevamente con el broche.

ESTÁS LEYENDO
Obsession
Fiksi PenggemarPara la joven cantante, las cosas parecen ir de maravilla; fama y fortuna, lo que cualquier adolescente anhelaría. Tras un tiempo bajo los reflectores, la vida de Billie se vuelve un tormento cuando un "error" de su pasado sale a la luz; amenazando...