15. Trabajo extra

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Sábado 20 de febrero
9: 37 pm

Estoy pensando seriamente en regresar a casa de Sarah antes de que ella note que su auto no está...debí pensarlo un poco mejor. Pero ya que he llegado hasta aquí creo qué tal vez no es una buena opción. Y bueno, negocios son negocios.

Louis me pidió que recogiera un encargo "especial" con un tipo al que le dicen Liro, tiene un casino clandestino bastante popular entre pandillas... solo con saber eso no me da buena espina. El tipo se comportó muy raro cuando pregunté por el paquete, pero me lo dió sin decir mucho. No me molesté en revisarlo ya que dejó muy en claro que no lo abriera hasta entregárselo al cliente, pero es esa sutileza la que me preocupa. Solo espero que esto no me tome mas de una hora porque realmente estoy cansada y no tengo ánimos para esta mierda.

Y para terminar de joderme creo que me he perdido. Estoy justo en la dirección que me marca el GPS pero no logro ver a Louis por ningún lado, hay algo que tampoco me da buena espina sobre este lugar. Es demasiado bonito como para que alguien de por aquí requiera nuestros servicios

Estaciono el auto frente a una de las casas del vecindario y llamo a Louis.

Mientras espero a que conteste me tomo un momento para echarle un vistazo a la zona y asegurarme de que no haya nada raro o sospechoso, solo por si las dudas. Esta bastante tranquilo en realidad.

Perfecto.

— ¿Donde mierda estas?, el cliente está por llegar y tu no estas aquí.— contesta Louis.

— Hey, no empieces con eso, hoy se supone que es mi día libre... en realidad, creo que me perdí.— digo de mala gana.

— ¡Pero que idiota!— brama.— Te envié la dirección, no me jodas.

— Relájate, ya estoy en Highland park. El problema es que no veo tu trasero por ningún lado.

— Entonces, dime que ves.

— Bueno, hay una carretera, farolas, autos, casas pretenciosas... ¡yo que se! todas se ven iguales.— espeto.

— No sé porque te sigo contratando. No eres nada profesional.— se queja Louis.

— Porque sin mi estarías en la cárcel.

Louis se queda callado.

Suspira y vuelve a hablar: — Al diablo, envíame tu ubicación y te diré cómo llegar.

— Esto te costará un extra.— sentencio y cuelgo la llamada.

He estado trabajando con Louis desde hace un tiempo. Se puede decir que tenemos una historia. Necesitábamos dinero urgente y a él se le ocurrió iniciar con este pequeño negocio. Se suponía que solo sería un trabajo temporal, pero la verdad es que la paga es maravillosa y bueno, falsificar documentos...y entre otras cosas, no es tan peligroso como el ser Dealer. Aunque claro, sigue siendo ilegal.

Me tomo unos segundo en mandarle mi ubicación a Louis.

Bajo del auto y aprovecho para fumar un cigarrillo mientras espero a que el princesito se digne a responder.

Escucho el sonido de los grillos chillando por ahí, me limito a observar mientras fumo recargada sobre el auto; esto más bien parece una ciudad fantasma, en mi mente me había hecho una idea diferente sobre esta clase de vecindarios tan hogareños. Vaya que las películas te meten demasiadas cosas en el cerebro. Pero en fin, no hay nada interesante más por ver además de las enormes casas con bonito jardín.

Me encojo de hombros al sentir un escalofrío recorrerme la espalda. Huh, por un momento creí que alguien me observaba. Tal vez este lugar si este embrujado después de todo.

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