Remembering

167 8 0
                                    

Me quede allí, tumbada, el césped acariciaba mi cabello suavemente y hacía cosquillas en mis piernas. Pensaba, sólo en el colegio y en qué bueno había sido este mes. Estaba pensando en mis amigas y amigos, hasta en los profesores y en mi buen rendimiento académico en este último mes, pero en ese momento vino a mí un pensamiento inocente, normal para una chica de mi edad, pero no para mí... chicos. La simple idea de pensar en esa pequeña e insignificante palabra sacaba mi pasado a la luz, todo lo que había pasado y el porqué de mi estancia en esta nueva ciudad.

Pequeñas lágrimas se derramaron por mi rostro, algunas caían en mis oídos y eso hacía cosquillas pero de mí no salía ni una pequeña risa ahogada.

Reparar heridas rotas no es fácil; es como caerse en un pedregal y herirse toda la rodilla, ver la sangre correr por todos lados y las piedras incrustadas en la rodilla. Después de mucho tiempo la rodilla sana y solo queda una pequeña cicatriz, pero lo suficientemente grande como para verla cada vez que miras la pierna y recordar todo el dolor que conllevó esa herida mientras sanaba. También hay que esconderla, es por no querer responder preguntas, porque el recuerdo vendrá otra vez. Es mejor prevenir que lamentar.

Mi madre abrió la puerta suavemente, inmediatamente quité los sobros de lágrimas de mi rostro, no quería que mi madre también recordara esa pasado oscuro y me diera sermones de que todo saldría bien. Sonreí al verla tan fuerte que mis ojos se entre cerraron y me dolieron los pómulos, mi madre vaciló un segundo luego me dio una sonrisa sincera y me comunicó que la cena estaba lista. Asentí y me fui a lavar las manos todavía con esa sonrisa, me lavé un poco y puse mi expresión normal, tal como si nada hubiera pasado.



So Close But So Far Away.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora