Empecé a despertar al sentir como gotas de agua fría bajaban por mi frente, me sentía muy cansado y mareado, mi cuerpo ardía y temblaba, no tenía fuerza ni para respirar, empecé a ver a mi al rededor, al parecer aún me encontraba dentro de la cueva, voltie hacia un lado y me encontré con aquella chica rubia, quien sonrió tímida al ver cómo despertaba.
- Me alegra que hayas despertado — susurro mientras veía como ponía un pedazo de tela mojado sobre mi frente, sentí un alivio al sentir el agua fresca
- ¿Que sucedió? — susurré muy bajo ya que me sentía muy débil — ¿Samuel...donde está? — pregunte al recordar el porque me encontraba ahí, iba a moverme y ella puso una mano contra mi pecho deteniendome
- Si te refieres a la quimera, no debes preocuparte, estás recostado sobre él — me dijo con una sonrisa con ternura y entonces con cuidado moví un poco la cabeza, ahí fue cuando vi el pelaje negro que podía identificar donde sea, sentí el leve movimiento de su cuerpo gracias a su respiración, ya que estaba recostado sobre su torso, pude ver qué tenía varias heridas en sus patas y cabeza — entonces este ser se llama Samuel — dijo con tranquilidad y empecé a observar nuestro al rededor, al parecer anocheció, la cueva era iluminada por una pequeña fogata y note que no estábamos más que nosotros
- ¿Dónde están los demás? ¿Están bien? — le pregunté y ella movía la fogata con una pequeña rama
- Si, todos fueron al pueblo a dormir a las casas que no se quemaron, todos tenían miedo de Samuel — confeso divertida y entonces arreglo un mechón de cabello que tapaba su rostro — poco después de que te desmayaste el se acercó a la cueva, se puso a la defensiva en cuanto te vio y Luzu tuvo que explicarle lo que había sucedido — me explico mientras veía a Samuel, este parecía estar dormido con tranquilidad y el ver sus heridas me inquietaba
- Necesito ayudarlo a sanar — dije mientras ponía una mano contra su pelaje
No hagas tonterías, estoy bien
Me detuve al escuchar su voz, él no abrió los ojos, pero lo vi confundido, sabía que notaba mi mirada
- No deberías esforzarte, perdiste mucho poder mágico — me dijo la chica mientras se dedicaba a ver el fuego
- ¿De que habla? — susurré confundido mientras la veía y antes de que contestará volteo hacia la entrada de la cueva, yo también lo hice un poco lento y pide ver al chico al que había ayudado
- Es mi culpa — dijo el chico un poco nervioso mientras sonreía incómodo, vi como traía una pequeña olla de metal, la cuál le salía vapor y también traía algunos platos, en cuanto logré oler lo que había dentro de esta mi estómago empezó a rugir con fuerza provocando que ambos chicos me vieran asombrados, esto hizo que fueran mientras yo me sonrojaba — eso sonó a qué tienes demasiada hambre — dijo mientras se sentaba al otro lado del fuego, dejo la olla a un lado y empezó a servir con un cucharón la comida en un plato que después me dio
- Sinceramente tenemos días sin comer, así que muchas gracias — dije sincero y tímido mientras empezaba a soplarle para poder comerla
- Ahora entiendo porque te enfermaste, tu poder mágico era lo que te mantenía sano y fuerte — dijo el chico mientras le pasaba otro plato con comida a la chica quien agradeció y empezó a comer
- Lo siento, no sé de qué habla, hace poco que estoy aprendiendo esto de los dones mágicos — le dije para tomar un poco de la carne que se encontraba en mi plato
- Ohh entiendo, bueno primero mi nombre es Borja Luzuriaga, puedes llamarme Luzu, ella es mi esposa Lana, en verdad lamento lo que pasó — me dijo de nuevo algo incómodo
- Mucho gusto, me llamo Guillermo y él es Samuel — dije mientras movía un poco mi cabeza señalando a la bestia en la que me recargaba — ¿por qué pedir tanto poder mágico? — pregunte y de nuevo empecé a comer
- Es mi culpa en realidad, al ser un elemental no puedo controlar el tomar energía mágica y en cuanto altere el clima pues mi cuerpo tomo la fuente de energía más cercana — me explico algo desanimado — en verdad lo siento, no fue mi intención dañarte — dijo cabizbajo y sonreí
- No se preocupe, estoy bien — dije con sinceridad y cuando el castaño vio mi sonrisa pude notar que él también sonrió un poco — aunque no entiendo porque no me estoy sintiendo peor si estamos tan cerca —
- Ah eso — río levemente y empezó a jugar con su comida — es que nosotros los elementales funcionamos como un vaso, si absorbemos energía sin querer, pero supongamos que yo soy el vaso y la energía mágica es agua, al momento de que llenas el vaso de agua, ya no puedes introducir más, así que yo mientras no use energía, no obtengo más energía, ahora mismo el vaso está lleno y no te afectará a menos que haga algo con mi don — me explico y yo solo intentaba comprender todo lo que decía — además puedo sentir el fluido de la magia, por eso sé que tú estás casi vacío, ¿hace cuanto que no pides magia? — me preguntó un poco sorprendido
- ¿Pedir...magia? — pregunte sin saber que me decía
Ahh...ya sabía yo que había olvidado decirte algo, lo siento
La voz de Samuel se manifestó y yo nomás pensaba en que podría hacer para hacerlo pagar por sus descuidos
- Los seres como ustedes deben pedir magia cada cierto tiempo, las quimeras lo obtienen mientras son bestias y personas como tú lo piden cuando lo consideren necesario — me explico sin más y vio mi plato ya vacío — ¿Quieres más? — no pude evitar asentir mientras le daba mi plato
- ¿Como se pide la energía? — pregunte mientras tomaba mi plato de nuevo lleno
- Hmmmm no estoy muy seguro, nunca había conocido a un curandero, ¿Cómo funciona tu magia? —
- Bueno tengo que desearlo, desear que alguien sane — le expliqué mientras veía mis manos, estás temblaban suavemente y cerré el puño — entonces ¿debería desear obtener magia? — dije mientras volteaba a ver Luzu, este solo se encogió de hombros
- Puedes intentarlo — dijo animandome y entonces cerré los ojos mientras me relajaba y empecé a desear la energía que necesitaba, esperé unos segundos, pero no sentía nada diferente
- No funciona — dije algo desanimado y volví a comer
- Eso dices tu, pero yo puedo sentir poco a poco como la energía entra a tu cuerpo, así que deberías descansar, creo que mañana ya estarás bien — me dijo mientras se acercaba a mi y al sentir mi pañuelo ya seco en mi frente, me lo quito y lo volvió a mojar en un balde de agua para ponermelo de nuevo — Lanita y yo estaremos aquí para cualquier cosa, así que duerme tranquilo — dijo mientras se acomodaba a un lado de la chica y ambos se cubrieron con una manta
- Pero ustedes también deben descansar, además tienen que estar con sus hijos — dije mientras sentía mis párpados pesados, tenía mucho sueño
- Tranquilo, ellos están durmiendo con los demás niños del pueblo, además es lo menos que podemos hacer después de que me salvaste — explico Luzu mientras su mujer se recargaba en uno de sus hombros
- Muchas gracias — susurré y cerré los ojos para intentar dormir
- Oye Samuel, ¿sigues despierto? —
- ¿Que sucede? —
- ¿Por qué no haz regresado a tu forma humana? —
- No confío fácilmente en las personas, así que no quiero estar vulnerable ante los demás, así que procuraré estar despierto por cualquier cosa —
- Esta bien, pero intentar dormir un poco, prometo mañana sanar tus heridas —
- Tonto, deja de preocuparte por mi estoy bien, descansa —
ESTÁS LEYENDO
The Monster (Wigetta)
Fanfiction- Que eres tu? Y porque sólo puedo escucharte yo? - - Soy un monstruo, que no? - - Lamento eso...pero en serio, porque te escucho y te entiendo? - - Porque confió en ti...
