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Lú fingía tener el sueño encima.
-Te has enfadado por algo? - preguntó él. Al verla acostada sobre la cama, dándole la espalda.No le dirigió la palabra. La verdad sí había sido un día muy largo, y enserio tenía muchas ganas de dormir.. - vale.
- No vas a hablarme. - se cruzó de brazos. Algo de todo lo que había pasado en la noche también le había cabreado muchísimo, y era el enorme desplante que había hecho Lú a la familia Petris. No solo por Alexia. Sino por los demás. Pero claro, ella aún no entendería por que esa familia era tan importante para Cornelio.
- Por qué te fuiste?
Ella volvió a quedarse callada. Se hizo el silencio por un gran tiempo. Cornelio se cabreó aún más. Sabía lo difícil que se ponía en estas cosas.
-Al menos pudiste a ver inventado algo no? Pero solo se te ocurrió irte.
- No me reclames vale? Has sido tú el que te has portado como un cerdo hoy... - sentenció ella. Aún puesta de espaldas.
- Enserio? Por qué? por a ver hecho todas las jo.didas cosas que me has pedido? He venido hasta Obregón por ti, por tus estú.pidas ganas de conocer mi ciudad. - Cornelio levantó la voz.
Lú sintió que un enorme nudo en su garganta se formaba de pronto.
- Y cual es tu problema con eso? - Lú se volteó. Siempre había tenido esa duda. - Por qué siempre me dices lo mismo? Hay algo que yo no sé? Por qué demonios odias tanto Obregón? -le preguntó.
Cornelio endureció los pómulos. 'No, no tienes por qué saberlo'.