¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Cornelio le acarició un brazo.
- Me has hecho hacer el amor a las siete de la mañana... - reclamó ella. Ahora con las manos desatadas. Definitivamente todo le había gustado muchísimo.
- Siete y media, guapa.
- Lo mismo.
- Pero te ha gustado.. no mientas...
- Ajá claro, yo siempre creyéndome el mejor en el sexo... - se burló ella.
Lamió su dedo lleno de chocolate. Había sobrado algo dentro del frasquito. Al verla.. le hizo recordar aquel fenomenal sexo oral de hace un rato.
- No soy el único aquí que es bueno en eso.
- A no? Tendré que descubrirlo por mi cuenta.- bromeó.
- Me refiero a ti. - la miró mal.
Una inofensiva broma podía ponerlo muy celoso. Lú se subió sobre su cuerpo, pegadizo por a ver estado lleno de chocolate hace unos buenos minutos. Cornelio le acarició el culo.
- Tú crees?
- Si... creo que sí... - él alcanzó los labios y se los besó.
Lú le correspondió el beso. Ambos rieron. Apestaban realmente a chocolate. Pero en exceso.
- Oh...
- ¿Qué?
- Te juro que he olvidado por completo que no estamos solos en esta casa. - esbozó una sonrisa picara. A Lú se le subieron los colores. Había gritado tanto, e involuntariamente... que también había olvidado que dos hombres más estaban en la casa. -Axel y Raúl... - susurró ella. Aterrorizada y a la misma vez avergonzada.
- Seguro lo han escuchado todo. Y me puedo imaginar lo que habrán hecho mientras escuchaban... - Lú le lanzó una almohada.
- ¡Cornelio!
- ¿Qué? Sabes que es verdad. Cualquiera que nos escuche hacer el amor se pone caliente...
Ella intentó no reír, pero las ganas le terminaron venciendo.
- Niégalo. -le retó él.
- Ya basta con el tema.
- Ha sido un fenomenal sexo oral... - dijo solo para molestarla.
- Basta!- río ella.
Volvió a lanzarle otra almohada e intentó colocarse de pie, necesitaba de un baño.
- Ven aqui. - él la jaló de un brazo. - estás avergonzada?
- Sí. Y es tu culpa.
-Axel y Raúl duermen hasta las doce mi amor, te puedo asegurar que no han escuchado nada...
- Vale. - Lú se mordió el labio.
Poniéndose a pensar verdaderamente si es que ellos no habrían estado despiertos antes. Si ellos eran como Cornelio... entonces sí habrían escuchado todo. Le dio un último beso a Cornelio y caminó hasta la puerta del pequeño baño personal.
- Eh...
- Dime? -gritó ella desde el baño.
- Queria bañarme.. ya sabes... los dos...
- Nunca te cansas?
- Solo será un baño.. - ella salió del baño de nuevo y caminó hasta Cornelio, que estaba sentado aún en la cama. Le besó la boca e hizo algo que volvió a calentar a Cornelio un poco.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.