Se fue

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Mayo 2019

La lluvia le golpeaba el rostro como si quisiera borrarlo del mundo. El Corsa blanco arrancó sin mirar atrás y, en medio de la cortina de agua, ella quedó unos segundos enmarcada: cabello revuelto, la mirada perdida… apenas el tiempo justo para cruzar una última vez con sus ojos azules.

" Olvídala, Buttowski, ambos la perdimos" retumbaba en sus oidos esa frase, con tal fuerza que sus sienes dolían.

Él se quedó plantado a mitad de la calle, viendo cómo la chica de sus sueños se alejaba.

- No, no la voy a perder.

Entre truenos, corrió hasta su motocicleta. se puso su casco para después montarse en su vehículo y giro la llave.

- ¿Kick, a donde vas? - gritó su hermano mayor, quién salió de la casa.

- La perdí una vez, no pienso volver a hacerlo- dijo el castaño arrancando.

- ¡Espera! ... Está loco.- gritó Brad, quien, al saberse ignorado, subió a su pick up , para tratar de alcanzar a su hermano.

Kick cortó la avenida con desesperación. La tormenta le masticaba la visibilidad, los faros se estiraban en líneas de luz sobre el asfalto encharcado. Esquivó autos, respiró hondo, y allí estuvo por fin: a unos metros, el auto que quería alcanzar.

No te vayas, Kendall, se repitió, imaginando el golpe en la ventanilla, el “espera” pronunciado a contrarreloj, la posibilidad ingenua de que ella decidiera quedarse. Ese pensamiento lo distrajo lo suficiente. La llanta mordió una lámina de agua; la moto se ladeó. Intentó enderezarla, pero la caída fue inevitable. El metal raspó el pavimento con un alarido, y su piel, también. Se quedó tendido un instante, inmóvil, mientras el Corsa se hacía punto y luego nada.

Respiró con rabia. Sangrante, se puso de pie a duras penas. A lo lejos rugió el motor de la pick-up de Brad.

- ¡Kick! - exclamó el pelinegro, Kick miró de reojo a su hermano, mantenía su mano izquierda sobre su hombro derecho, caminó hacia su moto, y con debilidad, la puso en pie, Kick subió al asiento del copiloto mientras Brad subia la moto para dirigirse a su casa .

Kick estaba derrotado, decaído, derramando escuetas  lágrimas, pocas y tercas, que se confundieron con el agua de la tormenta.

- Se fue, Kick. - dijo Brad en tono consolador

- Lo sé, pero tal vez si llegamos al aeropuerto, pueda detenerla. - Se mentía a su mismo, aferrándose a la poca esperanza que le quedaba

- Kick ...

- Tú trabajas ahí, tal vez, tú puedas llegar y detener el avión, debemos intentarlo, Brad.
-

Eso no va a funcionar, Kick.
- No lo sabremos hasta que lo intentemos.

- Kick, estás lastimado, no te dejaré ir así a ningún lado y menos tras ella.

- Los golpes no son nada.

- No me refiero a los golpes, estas herido del corazón, y ella igual, tú... Trataras de que te escuché y ella solo... Solo querrá irse.

*Say When...* (Rewrite the stars II)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora