Miércoles 23 de diciembre
Amanezco con la misma sonrisa tonta con la que me acosté anoche, me preparo y hago lo mismo con los niños, más tarde salimos a la cocina y me encuentro a Hugo con Ángel preparando el desayuno.
Eva: buenos días - digo abrazándole por la espalda cuando llego.
Hugo: buenos días - responde girándose para darme un beso.
Terminamos el desayuno entre los dos y desayunamos los cinco.
Hugo: quieres que demos un paseo por el lago? - asiento y nos abrigamos, cogemos a los niños y nos vamos antes de que bajen los demás.
Eva: este sitio es precioso - sentencio al ver el lago congelado y el reflejo del sol en él.
Hugo: definitivamente sí.
Estamos paseando un rato y volvemos a la casa, nuestros amigos están desayunando y más de uno suelta una risita cuando nos ven llegando juntos.
Sam: buenos días chicos - dice pícara.
Hugo: muy buenos - responde posando su brazo por mi hombro mientras confirma las sospechas de nuestros amigos.
Anaju: estábamos diciendo que como mañana es Nochebuena deberíamos ir hoy a comprar la cena.
Eva: muy inteligente Ana Julieta.
Terminan de desayunar y se preparan para ir a comprar.
Hugo y yo vamos en mi coche junto a los niños y los demás van en el coche de Nia.
Vamos al centro comercial para ir a un supermercado más grande que el del pueblo.
Antes de entrar Anaju intenta que nos organicemos.
Anaju: vale, yo llevo la lista así que seguirme.
Al pasar cogemos dos carros grandes, en uno sentamos a Ángel y en el otro a Dani, yo llevo a Iris en el carrito.
Tras una hora dando vueltas por todos los pasillos del supermercado conseguimos lo que necesitamos y nos dirigimos a la caja, pagamos todo y salimos del centro comercial deseando llegar a casa para descansar. Después de unos minutos en el coche nuestros deseos se cumplen, estamos tan hechos polvo que después de guardar la compra nos sentamos en el sofá y nos quedamos dormidos.
Después de unas horas durmiendo los llantos de Iris nos despiertan, rápidamente me levanto y la calmo, preparamos la comida y comemos.
Sam: queréis que vayamos al centro comercial esta tarde? - pregunta mientras comemos.
Flavio: sí, que tengo que comprar unas cosas.
Anaju: vale, pero que Samantha no tarde un año en cada tienda.
Sam: no prometo nada.
Terminamos de comer y tras hacer el vago en el salón nos vamos al centro comercial.
Entramos a la primera tienda y compramos algunas cosas.
Eva: yo ya he terminado - digo cuando salimos de la tienda.
Sam: perfecto, tengo que ir a otra tienda. Eva me acompañas? - tira de mi brazo - los demás seguid comprando.
Empezamos a andar sin rumbo.
Eva: a qué tienda quieres ir?
Sam: a ninguna, sólo quería hablar contigo. Vamos a tomar algo.
Buscamos una cafetería y pedimos antes de que Samantha empiece con el interrogatorio.
Sam: así que estáis juntos.
Eva: sí, anoche hablamos y decidimos darnos otra oportunidad.
Sam: lo sabía, ya estábais tardando.
Seguimos tomando café hasta que nuestros amigos nos llaman para volver a casa. Vamos donde estaban y volvemos a casa, cenamos y ponen una película.
Me siento en una esquina del sofá junto a Hugo y los niños, Flavio y Samantha están en la otra punta, esta última me mira pícara de vez en cuando, en el medio del sofá se encuentran Bruno, Maialen, Nia y Anaju.
Esta vez ninguno de los presentes nos quedamos dormidos, cuando la película acaba nuestros amigos se dirigen a sus habitaciones, yo voy a beber agua a la cocina y luego cojo a los niños para dirigirme a la habitación, Hugo hace lo mismo. Como nuestras habitaciones están al lado vamos juntos.
Eva: ven - le propongo antes de entrar a la habitación.
Mi cuarto tiene una cama de matrimonio y otra pequeña aparte de la cuna que traje para Iris.
Dejo a la niña en la cuna y ponemos a los chicos en la cama pequeña mientras nosotros nos tumbamos en la grande.
Eva: buenas noches - digo apoyándome en su pecho para dormir.
Hugo: buenas noches mi amor - responde dejando un beso en mi coronilla.
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ETERNO - EVUGO
Fanfiction2 años, 24 meses, 104,286 semanas, 730 días, 17520 horas. Ese es el tiempo que Hugo y Eva han pasado separados, aún así no han conseguido olvidarse y tienen mucho que contarse.
