Capítulo #9; Día de los inocentes.
El veintiocho de diciembre, mejor conocido como el día de los inocentes, es uno de los días preferidos en el año para Melanie y Mason.
Porque, bueno, estaba permitido que hicieran bromas, y nadie podría castigarlos o regañarlos.
Ese día habían decidido levantarse temprano para preparar unas cuantas de las bromas que harían.
Melanie adelantó dos horas el reloj de su papá. Mason colocó colorante azul en la ducha de su casa. Melanie pegó las pantuflas de su mamá al piso. Mason preparó un sándwich para su padre y lo dejó en la mesa de la cocina listo para él.
Eran las ocho con treinta y dos minutos cuando la función comenzó.
—¡Melanie!
—¿Si, mamá?
—¿Por qué no puedo mover mis pantuflas? —preguntó, con irritación.
—¿Ya intentaste mover los pies?
Grace la miró con irritación y Melanie alzó las manos en el aire, aparentando ser inocente.
—Feliz día de los inocentes, mamá—. La chica sonrió.
—Oh, no—. La mujer abrió los ojos un poco —demasiado—, y se acarició las cienes con los dedos—. Este será un día muy largo.
—Y que lo digas.
[…]
La madre de Mason se levantó a eso de las ocho con treinta y tres minutos, se colocó las pantuflas que su hijo le había regalado en navidad, tomó su toalla y caminó hasta el baño, dispuesta a darse una ducha caliente.
Después de deshacerse de toda su ropa, entró a la ducha, se posicionó debajo del chorro y abrió el agua caliente, cerrando los ojos cuando el agua tocó su cuerpo. Que sorpresa fue la suya cuando abrió los ojos para agarrar champú, que sus manos estaban azules y toda la ducha también.
Pegó un gritito y salió rápidamente de la ducha, acercándose al espejo para poder ver su reflejo. Cabello azul, cara azul, cuerpo azul, todo era azul.
—¡MASON!
—¡Feliz día de los inocentes, mamá!
—¡Que día de los inocentes ni que nada!
Alice se envolvió en una bata y bajó las escaleras descalza, manchando todo el piso con colorante azul.
Por lo menos no es permanente, pensó Mason.
—Cariño, ¿por qué tantos gri…? Hay por la Santa Madre de Calcuta.
Darren abrió mucho los ojos y observó a su esposa toda de azul. Parecía pitufina.
—JAJAJAJAJAJA.
—¿De qué te ríes? —preguntó Alice, hablándole a su esposo.
—De nada, mi amor —respondió él, intentando no soltar otra carcajada.
—¡Mason!
—¡Ya voy! ¡Ya voy!
Mason bajó las escaleras y observó a su mamá. Estaba seguro que si no era porque estaba llena de color azul, su cara estaría roja del coraje. Reprimió la carcajada que quería salir de sus labios.
—Mason, ¿por qué estoy azul?
—¿Por qué el agua estaba demasiado helada y te congelaste?
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M&M.
HumorAutora: WordsFromMe. Categorias: Humor - Romance - Adolescentes. Sinopsis. Muchos pensaran que cuando digo M&M, me refiero al chocolate. Pues no. Mason & Melanie, son mejores amigos. Desde siempre. De toda la vida. Desde aquellos remotos tiempos en...
