22:00
La inconfundible luz de la luna brillaba incesable e imparablemente, haciendo que entrase por las ranuras que tenían las persianas del lugar. La luz daba directamente en el rostro de Carl, haciendo que éste despertara. Intentó abrir los ojos pero inmediatamente una gran pesadez agitó su cabeza. Le dolía tanto que al abrir los ojos, tuvo que cerrarlos. Se encontraba tirado en el suelo, por lo que hizo ademán de sentarse. En cuanto lo hizo, las punzadas de la cabeza disminuyeron.
Con sus ojos verdes entreabiertos, para poder ver mejor en la oscuridad, se dedicó a estudiar el lugar. La habitación no era muy grande y no había mobiliario alguno, por no haber no había ni lámparas. Divisó unos cuerpos en el suelo, cerca de él. Distinguió perfectamente el negro pelo de Shannon y a su lado Clyde. Más allá, en el lado izquierdo de su campo de visión, se encontraban dos cuerpos más pequeños. No dudó ni un segundo, sabiendo que eran sus hijos.
Se levantó como pudo, teniendo en cuenta que le dolía todo. Se acercó a Alexander y, cogiéndolo de los hombros, lo zarandeó. Paró en cuento sintió que el chico reaccionaba. Abrió sus ojos lentamente y miró a su padre.
-Papá...
-Tranquilo, descansa -ordenó él para luego hacerle sentarse.
A continuación, se acercó a Andrea e hizo el mismo proceso que había empleado con Alexander. Respondió bien, de modo que lo dejó recostado junto a su hermano.
-¿Carl? -preguntó Clyde antes de que él se le hubiera acercado.
-Sí, estoy aquí. ¿Te encuentras bien?
-¿Donde esta Shannon? -hizo caso omiso a Carl.
-La tienes al lado -contestó él señalándola con el dedo.
Clyde miró a su izquierda, encontrándose a su esposa. Tenía el pelo enmarañado y los ojos completamente cerrados. Se la veía totalmente tranquila, como si nada pasara. Le dio un suave toque en el hombro y ella despertó.
-¿Clyde? -dijo con la voz rasposa- ¿Dónde estamos?
-No lo sé. ¿Donde estamos, Carl? -preguntó ahora mirándo al recién nombrado.
-No hemos salido de la mansión. Si os fijáis podéis ver el lago a través de la ventana. Pero no sé exactamente dónde estamos, no me suena mucho este lugar.
-Por la altura, supongo que es el segundo piso -añadió Clyde.
-Yo creo que he estado aquí. Si mal no recuerdo estaba buscando el baño y entré aquí sin querer. Está igual que entonces -dijo Shannon a la vez que investigaba con la mirada su alrededor.
-Papá...
Andrea estaba de pie, al lado de la puerta, que ahora estaba abierta. La estaba mirando con temor y sin saber qué hacer. Carl se quedó en silencio, mientras fruncía su ceño.
-¿Cómo puede Harry ser tan tonto? -Shannon rodó sus ojos mientras intentaba arreglar un poco su pelo.
-Yo no me fiaría demasiado -susurró para sí mismo Clyde con desconfianza.
-Os propongo una cosa -empezó Carl-: ese hijo de puta seguro que está aquí. Seguramente nos habría puesto cámaras si aquí hubiera alguna toma de electricidad. Lo que tenemos que hacer es separarnos. Buscaremos a Harry y haremos con él lo que nos parezca ¿Qué os parece?
-Es lo mejor que podemos hacer -afirmó Clyde.
-Yo también estoy de acuerdo -dijo convencido Alexander.
-Bien. Pero nos falta algo muy importante. Harry intentará dañarnos, así que necesitaremos defendernos. ¿Qué nos puede servir?
-Creo... -dudó Clyde, mientras posaba sus dedos en su barbilla en señal de pensar- creo que hay cuchillos de gran filo en la cocina y se dónde están. Si alguien me acompaña tendremos cómo defendernos.
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Efímera mortalidad {Editando}
Mystery / ThrillerTres familias, diferentes pero a la vez parecidas, pasarán unas vacaciones en un lago de Austria. Misteriosos acontecimientos sucederán y eso les hará dudar unos de otros. ¿Debe Tania temer a algo? ¿Tal vez sólo sea su imaginación? ¿En quién debe co...
