Redención

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Capitulo 27

Dormia, el realmente se había quedado dormido en medio del camino. Para no llamar la atención la velocidad no era rápida y lo que en un inicio fue una caravana ahora solo eran carros dispersos. Lo mire sintiéndome indignada, pero también no podía reclamar nada, el había tomado su medicación antes de dejarse llevar. Suigetsu iba en silencio con una música a un volumen agradable.

Mientras el tiempo avanzaba pude ver que poco a poco dejábamos la ciudad atrás para dejar paso a las zonas despobladas, llenas de árboles y campos sembrados. Un suspiro salió de mis labios y me abracé a mi misma. El temor se encontraba  bajo la superficie de la valentía. Nunca en mi vida me había tenido que enfrentar a alguien, hasta este momento era cuando podía pensar en que conllevaba este rescate, personas morirían y tal vez yo sería la causante de eso, mis manos temblaron al saber que tendría que arrancar la vida de alguien por la mía y la de mi niña.

El auto se detuvo y mi corazón retumbó en mi pecho de manera acelerada, sentí el movimiento de Sasuke a mi costado, bajo del auto y estiro su cuerpo y después se quedó ahí de espaldas al baldío en el que nos encontrábamos. Escuche unos pasos y después alguien salía de entre las sombras, mi corazón pareció saltarse un latido cuando vi aquella persona con una metralleta en las manos posicionarse detrás de el apuntando.

— Sharigan — escuche susurrar a alguien.

— Mangenkyou sharingan — la voz de Sasuke se dejó escuchar.

— Dejen el auto aquí será más fáciles acercarnos a pie —

Suigetsu abrió mi puerta haciéndome sobresaltar pues no estaba atenta a mi alrededor más que en el tipo junto a Sasuke. Me indico salir y lo seguí de cerca, Sasuke me dirigió una mirada antes de tenderme la mano para que la sujetará, la tome antes de comenzar a caminar detrás del nuevo hombre., me acerqué más a Sasuke al ver un rifle de larga distancia colgado en la espalda del desconocido.

— ¿Con mira nocturna? — la pregunta salio de mi tan naturalmente

El hombre giró su rostro con una sonrisa, y comenzó a decir que estar preparado para cualquier situación es lo conveniente en este empleo y que le ha salvado la vida más veces de las que el hubiera querido estar en riesgo, cuando pasamos cerca de una lámpara afuera de una pequeña choza puedo apreciar el abanico rojo y blanco en uno de sus antebrazos, hasta ahora el más grande que yo hubiera visto. Su brazo estaba lleno de más tatuajes pero sin duda el abanico era el centro de atención.

— No he podido garantizar que la niña esté ahí pero una habitación en la ala este se enciende varias veces por la noche y dura varias horas encendida, tal vez este en esa habitación —

Sasuke me da una mirada antes de que yo hable, lo miro mientras lo hago.

— Ella despierta hasta tres veces algunas noches y si no estoy cerca ella comienza a llorar y suele tardar un poco antes de volver a dormir...—

Mi voz se quiebra en la ultima frase así que inahlo tratando de tragar el nudo en mi garganta. Los ojos de Sasuke me miran mas tiempo de lo planeado pero cuando quiero hablar de nuevo soy llevada entre algunos arbustos y matorrales, el Élite se detiene mientras saca una pequeña caja de una bolsa en sus pantalones, nos tiende un pequeño artefacto que Sasuke y Suigetsu colocan rápido en su oído derecho, levanto una ceja pensando en las miles de películas de acción que he visto, nada más lejos de la realidad al sentir el miedo al poner tu vida en riesgo. Soy lenta con esto así que sin percatarme de ello Sasuke esta a mi lado colocándolo por mi, sus manos son estables ahora y hay una mueca en su cara que nunca antes había visto.

— Quedate detrás de mi sin importar que pase. —

El hombre nos está mirando así que me siento un poco intimidada.

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