IX

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La amistad de Soonyoung y Wonwoo florecía cada día más, ambos congeniaban muy bien y sus charlas jamás eran aburridas. El castaño tenía una personalidad extrovertida y energética, muchos decían que era un tipo tan extraño que parecía de otro planeta, pero aquello era ese toque tan especial que hacía que todos le amaran y desearan ser su amigo. Soonyoung era más calmado, se avergonzaba con facilidad, pero al estar con Wonwoo su "rareza" florecía.

No había día que no lloraran por las carcajadas que ambos se provocaban.

Ya habían pasado dos meses desde que Soonyoung empezó a estudiar, dos meses en los que ocultaba la existencia de su amigo a Minghao. Para su buena suerte, los castigos se habían vuelto menos frecuentes, y el pequeño sentía que recuperaba la relación inicial que tenía con él.

¿Vamos a salir hoy? —Las clases estaban a punto de terminar y, como era costumbre, Soonyoung y Wonwoo pasarían un "tiempo de amigos" juntos. Normalmente salían a cafeterías o al parque a charlar y ser los bobos amigos energéticos de siempre.

Claro, todo a escondidas de un ignorante Minghao.

¿A dónde? Estoy aburrido de ver tu cara.

¿Dónde está el Soonyoung tierno y tímido? Lo extraño.

Sigo siendo tierno, Wonu. —un puchero infantil se hizo presente en el chico de aspecto tierno, provocando una exagerada risa en el castaño.

Ambos irían al cine, aprovechando que era de esos días en que Minghao llegaría mucho más tarde a casa. Soonyoung estaba tranquilo, y pasar tiempo con su mejor amigo le hacía muy feliz.

La película estuvo genial, ¿Verdad Soonie?

Sí~ —habían visto una comedia romántica, el género favorito de Soonyoung. Wonwoo deseaba ver una de terror pero sabía que el corazón de su amigo no soportaba los sustos, además reír un poco no le vendría mal. —Pero te comiste las palomitas, ¡Yo también pagué por ellas!

Se había vuelto en costumbre que Soonyoung creara un puchero realmente infantil, su labio inferior se abultaba mucho más mientras se cruzaba de brazos como si fuese un pequeño niño haciendo berrinche, a lo que el castaño contestaba con risas energéticas.

Wonwoo conducía un automóvil usado, pero le funcionaba de maravilla. Muchas veces ofreció a Soonyoung llevarle a su casa, pero este negaba cada una de sus propuestas; no podía arriesgarse a ser visto por su pareja, no ahora que todo iba tan bien. Ambos se despidieron con un ademán en el parque del centro comercial donde se encontraba el cine que visitaron, Wonwoo insistía en llevarle a su casa pero la victoria de la batalla se la llevó el azabache.

Ahora Soonyoung caminaba hasta la estación de autobús que le llevaría sano y salvo a casa, como siempre.

(...)

Soonyoung sirvió la cena para ambos sobre la mesita de café en la sala, Minghao quería ver una película al lado de su pequeño. El mayor se acurrucó a su lado con ternura, le preguntaba constantemente al de cabellos negros si podía abrazarle y besarle, el otro le contestaba con bufidos y movimientos en su cabeza dando permiso al chico.

Ambos pasaron una velada hermosa, Minghao se sentía de buen humor y quería cerrar la noche con broche de oro. Una vez finalizó la película, no tardo en levantarse del sofá y cargar a su pareja; Soonyoung rodeó el cuello ajeno con ambos brazos mientras el menor sostenía los muslos ajenos a cada costado suyo. Subieron de esa manera hasta la segunda planta, directo a la habitación de Minghao, besos apasionados y jadeos de por medio.

Esa noche Soonyoung no lloró.

Esa hermosa noche Minghao volvió a proclamarlo como suyo, y el azabache le expresó todo su amor con cada movimiento de caderas, cada gemido que pedía más, lleno de pasión.

Esa noche Soonyoung gritó que lo amaba, y Minghao sentía orgullo de ser dueño de tan hermosa droga.

𝐌𝐔𝐄𝐒𝐓𝐑𝐀𝐒 𝐃𝐄 𝐀𝐌𝐎𝐑 ━━━ 𝐡𝐚𝐨𝐬𝐨𝐨𝐧 ❜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora