Estaba más que furioso, ¿para qué negarlo? Una vez salió del sótano cerrando con todas sus fuerzas la puerta tras de sí, intentó calmar su agitada respiración. El trabajo no era sencillo en absoluto, estaba completamente alterado.
Ambas manos se colocaron sobre sus grises mechones, tomando éstos con fuerza para jalarles producto de su enorme desesperación. Detestaba cuando su pareja arruinaba todo su buen humor con preguntas de ese índole, con acciones estúpidas o sonrisas que no deberían aparecer en ciertas circunstancias. Pero, sobre todas las cosas, detestaba no poder controlar sus emociones explosivas, soltando todo como palabras hirientes y acciones en contra de la integridad física del mayor.
—No me haces infeliz, pero me irritas tanto. —Habló para sí mismo mientras caminaba hacia la cocina en busca de un vaso con agua, quizá de esa manera aliviaría un poco la mezcla de sentimientos que desbordaban. —¿Qué no puedes entender que te amo con locura? Joder, Soonyoung, desde que llegaste a mi vida ya no me siento tan solo. —Llenó el vaso de vidrio que encontró, tomando el agua en unos grandes sorbos desesperados por humedecer su garganta un poco. —¿Qué no comprendes que todo lo que he hecho es por el amor que te tengo?
Minghao suspiró con fuerza, en momentos así es donde se odiaba con mayor magnitud, no sabía si era su orgullo el que no le permitía decirle amorosamente a Soonie todo lo que sentía; todo ese miedo de perderle que recorría su cuerpo desde el primer instante donde sintió un cosquilleo en su estómago al ver sonreír al azabache, toda la desesperación que le causaba el estar alejado de él y todo el dolor que le causó el verlo tan feliz con alguien más. Claro, sabía que se dejaba llevar por sus asquerosos impulsos violentos, ¿pero acaso eso significaba que no lo amara?, Minghao, en su completa locura, creía que solo reprendiendo de esa manera a las personas lograría demostrar cuanto se preocupaba por ellas.
Después de todo, así fue educado.
Se tumbó con fuerza en el sofá, soltando un agotado suspiro mientras cerraba los ojos. Definitivamente aquel no era su día, pues su cabeza decidió mostrarle recuerdos sumamente dolorosos; empezando por ese donde el peligris solamente era un niño de 7 años, gritos agónicos inundaban su pequeña y pobre casa donde vivía con sus padres y su hermano mayor. Como siempre, el pequeño Hao se ocultó debajo de su cama mientras cubría sus oídos con ambas manos en un intento de amortiguar los insultos de sus padres y los jadeos doloridos de su hermano.
Como era costumbre, el estruendo tardó unos minutos más en calmarse, poco después la puerta de la habitación que ambos hermanos compartían se abrió, dejando ver a un hombre adulto sosteniendo el débil y casi desmayado cuerpo de un adolescente. El mayor lanzó sin cuidado alguno el cuerpo golpeado y machacado de su hijo, seguido de cerrar la puerta con fuerza y causando un salto asustadizo a Minghao, quién no dejaba de llorar.
—¡Hermano, hermano! —El pequeño de cabellos castaños salió debajo de su cama, gateando hasta el cuerpo de su hermano mayor.
—Pequeñín... —Aunque su cuerpo entero dolía, el mayor articuló una sonrisa hacia el otro, así mismo alzó su diestra para revolver su cabello en un intento por calmarle. —Estoy bien, no te preocupes.
—P-Pero... papi y mami gritaron mucho esta vez.
—Hao, ya te he dicho porque lo hacen.
El menor permaneció en silencio, bajando su cabeza para ocultar su llanto. Si bien no podía contradecir a su hermano, no creía esa excusa barata.
—Lo hacen porque me aman.
—¿Cómo pueden golpear de esa manera a alguien que aman tanto como tú dices, hermano?
—Es para hacerme mejorar, porque merezco estos castigos.
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𝐌𝐔𝐄𝐒𝐓𝐑𝐀𝐒 𝐃𝐄 𝐀𝐌𝐎𝐑 ━━━ 𝐡𝐚𝐨𝐬𝐨𝐨𝐧 ❜
FanfictionLo que sentía Soonyoung por su pareja se describía como el amor más puro y sincero que alguien pudiese imaginar. Lo que sentía Minghao por su pareja se describía como una necesidad de proclamarle como suyo y de nadie más, una obsesión violenta y des...
