capitulo: 3

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MI ÁNGEL GUARDIÁN: CAPÍTULO: 3

Averiguando Sentimientos

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Kagome Pov:

Debo admitir que me sorprendió su respuesta, pero también le agradecía el gesto porque ciertamente habían muchas cosas que deseaba saber y si él se mostraba dispuesto a resolver mis dudas debía aprovechar la oportunidad y más aún tratándose de Sesshomaru, esto no era algo que sucedía muy a menudo. Le sonreí y dije:

-Estás en lo cierto, tengo muchas preguntas, no sólo acerca de lo ocurrido hace unos instantes, sino de muchas otras cosas, no sé…no sé si estés dispuesto a responderlo todo-finalice bajando la mirada por la incomodidad que me causaba esto, el podría pensar que era muy entrometida o algo así.

-Responderé- me dijo, pero pude percibir un cambio, ya no había frialdad en su tono de voz, era un cambio sutil y aunque logré percibirlo no dije nada, aunque no teníamos un trato muy cercano sabía que a Sesshomaru eso le parecería una debilidad y a él no le gustaba mostrar sus debilidades, aunque yo pienso que en realidad no posee ninguna.

No sabía por dónde empezar, entonces decidí que el incidente de hace unos momentos sería algo que abordaría más adelante y en cambio opté por averiguar de él, de su vida…

-¿Cuántos…cuántos años tienes?-

-¿Cuántos crees que tengo?- me preguntó él, realmente no supe que decir, probablemente se ofendería si le calculaba más edad de la que realmente tenía, opte por incitarle a que me dijese él mismo

-No lo sé, además no quiero arriesgarme a calcularte más edad de la que realmente tienes- respondí sintiendo como me sonrojaba por lo tonta de mi respuesta. Pero mis pensamientos dejaron su curso cuando lo vi…el sonreía, se veía mágico gracias a la luz de la luna y tenía la certeza de que pocos tenían el privilegio de ver lo que yo veía en estos instantes, una sonrisa de Sesshomaru.

-Tengo 400 años- respondió sacándome de mi ensoñación. Por la mirada recelosa que ahora tenía deduje que pensaba que yo saldría huyendo asustada por su respuesta o algo así, pero a mí no me molestaba en lo más mínimo saberlo, le sonreí en respuesta y continué con mis preguntas…

-me imagino que has presenciado tantas cosas y tantos cambios… ¿Cómo era la vida antes?- le interrogué, pude ver que su mirada vagaba en el horizonte e imagine que recordaba hechos de antaño, luego me miro y empezó a relatarme:

-Antes las cosas eran mucho más difíciles, era un caos y habían constantes guerras por la supervivencia y el dominio de los territorios, sé que estas pensando que no dista mucho de lo que pasa ahora- dijo con un toque de diversión en su voz- pero realmente era distinto, imagina tantos youkais como puedas, con toda clase de habilidades asolando la tierras y asechándose constantemente unos a otros…la guerra extinguió muchos clanes y todos los que sobrevivimos perdimos algo en el camino, camaradas de guerra, familia... – esto lo dijo con melancolía, cuando guardó silencio supuse que era hora de cambiar de tema.

-¿Cómo fue tu vida?- Hice la pregunta e inmediatamente su mirada volvió a vagar, remontándose a tiempos muy antiguos, esperé pacientemente hasta que respondió, la luz de la luna le daba a la escena un toque surrealista, ciertamente esta era una faceta de Sesshomaru que casi podía asegurar, nadie conocía, me dediqué a observar el paisaje en espera de su respuesta, pude notar que ya estaba bien entrada la noche, pero sabía que no me buscarían porque mis amigos no despertarían hasta el amanecer e Inuyasha, bueno él estaba ocupado.

-Los primeros años los pasé al lado de mi madre, tenía ciertas libertades a su lado, no debía guardar el decoro que desde niños debemos tener quienes tenemos el deber de gobernar, luego cuando me hice mayor, mi padre me encomendó a muchos tutores y entrenadores de lucha, mi tiempo se resumía al aprendizaje, de vez en cuando mi padre se tomaba tiempo para entrenar conmigo, pero nunca tuve una convivencia con el más allá de los entrenamientos y batallas a las que asistíamos juntos, para entonces ya no podía pasar mucho tiempo con mi madre- pude notar la tristeza en sus ojos y su voz y me imagine a Sesshomaru, solitario, sin tener la suficiente confianza ni tiempo para hablar con alguien de sus temores o las cosas nuevas que experimentaba y llegué a la conclusión del porqué de su carácter, prácticamente le había enseñado a poner de lado sus sentimientos, lo único que había llegado a tener eran responsabilidades, aun siendo demasiado joven…repentinamente su voz me saco del hilo de mis pensamientos

mi ángel guardiánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora