Capítulo 1. El Inicio

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Era una noche fría y lluviosa. Sentía que me derrumbaba, lloraba sin parar y no había nadie que me abrazara, esa noche, supe que todo había acabado.
Éramos felices e imparables, reíamos, bailábamos y porque no, hasta bebíamos, lo normal, que jóvenes hacen a sus 20.
- ¿Qué fue lo que paso?
- Es muy difícil de iniciar, pero, te voy a decir, primero, el cómo los conocí o más bien como ellos llegaron a mí, es rápida la historia, aun así, me imagino que tenemos tiempo, ¿verdad?
- Por supuesto, tu siéntete cómoda.
- Yo vivía en un fraccionamiento, específicamente en un coto privado, no es por presumir, pero era el coto más bonito de ahí, teníamos un parque en medio, era el único coto con terraza, por lo que llamaba más la atención, no teníamos portón por lo que era un pequeño desperfecto, total, lo cuento porque es un gran detalle.
Eran los primeros días que me había mudado, a mis 20 años fui independiente, me costó mucho, pero lo había logrado, no era mi casa, yo rentaba, era pequeña pero muy linda, era una casa acogedora, yo siempre tuve el sueño de tener mi casa llena de muebles y decoraciones rosas, con blanco y dorado, el simple  hecho de haberlo conseguido, me dio una gran satisfacción, eran pocos mis muebles, pero, repito, era suficiente para mí, yo me sentía soñada. Yo trabajaba en un cine, llevaba trabajando ahí por 2 años, por lo que conseguí ser la gerente hasta ese punto me había mantenido siendo encargada de todo, ya que le había dado mucha confianza a mi jefe, no me malinterpreten, todo lo conseguí honradamente (hasta ese punto, al menos, sí), había entrado a la escuela a estudiar mercadotecnia, estudiaba desde mi casa ya que no me alcanzaba el tiempo de ir a la escuela y luego al trabajo, así que solo tenía clases 2 veces a la semana. Todo lo que cuento es importante cada detalle, para que no te enfades.

- No hay problema, estoy poniendo atención, a cada detalle y hay tiempo, así que, sin problema, continua.
- Perfecto, pues como decía... Estaba de vacaciones tanto del trabajo como de la escuela, así que un día me di la oportunidad de apartarme totalmente de las redes sociales, no toque mi celular ni mi computadora en todo el día, así que decidí irme un rato al parque de mi coto, sentarme en la terraza y leer un libro mientras escuchaba música, solo para eso agarre mi celular. Después de unos minutos llega un grupo de amigos eran 4: 2 gemelos, un muchacho y una mujer. Ya todos sabemos de quienes estamos hablando, pero, volveré a decir sus nombres, los gemelos eran Alexander y Alexis, Sofía y Joshua. Cuando los vi por primera vez, creí que eran unas personas muy divertidas, pero, no llamaron mi atención, sin embargo, siento que algo vieron en mí que pronto les llame la atención, por lo tanto, llegaron conmigo y Joshua pregunto por mi nombre.
- Hola, ¿Cuál es tu nombre?
Me sorprendió la manera en como llego y de cómo lo dijo, no le importo nada, simplemente, lo hizo.
- Mi nombre es Madison, mucho gusto.
Lo dije gentilmente, lo mire a los ojos y note que se puso algo nervioso.

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