Contigo

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Sofía: si, porque hacen pura babosada y me preocupa el hecho de que así sean, realmente y no estén fingiendo.
Alexander: Nos conoces desde hace 5 años, ¿Aún te preocupa eso?
Sofía: Compruebo que así son, así que, me merezco un reconocimiento por haberlos soportado tanto.
Madison: Cállate, que así los amas.
Joshua: Exacto, ella si sabe, por eso está en el grupo, para equilibrar esto, nosotros somos la diversión, Sofía la inteligencia y Madison la creatividad, gracias.
Ese día la pasamos muy bien, Joshua me veía mucho, pero, casi no me dirigió la palabra, se veía raro después de lo sucedido, así que cuando se dirigió a la cocina, me acerque a él, quería saber que le pasaba.
- ¿Qué tienes?
- ¿De qué? 
- Andas muy raro, desde hace rato.
- No sé, con to lo que paso ayer, siento que algo ha cambiado.
- ¿Cómo qué?       
- No te voy a mentir, creo que ya es necesario decirte todo lo que me pasa. Creo que estoy empezando a sentir algo por ti.
- Está bien, porque yo también siento lo mismo.
Esa vez, me quede sin aliento, a pesar de lo poco que hemos vivido, ya eran parte de mí y, sobre todo, Joshua quien solo con sonreír alegraba mis ratos de tristeza. En ese momento me vio, sonrió y me abrazo, luego acaricio mi cara y me dijo:
- Tenía miedo de que algo de nuestra amistad cambiara, espero y por lo visto no es así. 
- Lo nuestro ya cambio, ahora, veamos qué es lo que sigue, pero, sépase que, en mí, siempre tendrás a una amiga.
- Lo sabía, siempre supuse que contigo no iba a perder nada.
- Mientras no nos lastimemos, todo irá bien.
- No te preocupes, cuidare de ti, hasta el final.
Fue el abrazo más sincero que me han dado.
- ¿Joshua cumplió su promesa?
- No fue como una promesa, pero, si, él siempre vio por mí y hasta la fecha, él me sigue cuidando, de eso estoy segura.
Cuando Joshua me dijo eso, supe que con él no tenía por qué tener miedo, que podría tener a un amigo, pase lo que pase.

• Yo veía en ella algo especial, con ella podría tener a una mejor, de eso estaba segura, pero, sentía esa química que recorría por mi piel, cuando la veía mis ojos brillaban y eso se notaba.

Llora por mí Donde viven las historias. Descúbrelo ahora