En el avión Jet están Jane, María, Ted y Andy en la zona de pasajeros, en tanto Fernando Salazar es copiloto guiando al Piloto, Henry Martínez, en el viaje para llegar a Guatavita.
-Yo siempre creí que Orellana nunca estuvo en Colombia- rompió el hielo María, hablando fuerte por el ruido del motor
-Y puede que nunca haya sido así, pero tu abuela descubrió lo mismo que nosotros, Orellana dijo que una gran pista estaba en el símbolo de su muerte- dijo Ted, tratando de reacomodarse en el asiento del jet
-¿Pero que acaso que él no murió en el Amazonas?- preguntó María
-Por algo dice "el símbolo", a lo mejor se refiere a lo que dijo en la carta, muchos murieron queriendo encontrar la ciudad de El Dorado- respondió Ted, antes de que el piloto los interrumpiera
-Disculpen que los interrumpa, pero estamos a 5 minutos de llegar al aeródromo de Guatavita- dijo Henry, el piloto
-Gracias Sr. Martínez. Al llegar a Guatavita debemos ir directamente a la laguna, allí se solía hacer un ritual muisca con oro en polvo, estoy muy seguro que allí encontraremos alguna pista-
-¡Demonios! No debí tomar esa malteada de chocolate- exclamó André mientras hacia muecas de dolor de su estomago
-Sra. Jane, ¿podrían quedarse aquí con mi amigo? Se ve que se siente mal- dijo Ted a Sra. Goodsen
-Si claro, pero usted ¿Qué hará?-
-Con María bajaremos a la laguna, nos comunicaremos con ustedes si encontramos algo- Dicho esto Ted y María bajaron del Jet, y se fueron caminando hacía la laguna.
-...Mi madre siempre me decía que mi Abuela desperdiciaba su vida en buscar la Ciudad de El Dorado, en vez de buscar un esposo o hacer otras cosas divertidas- comentaba María mientras caminaba junto a Ted
-A la gente le cuesta entender que la historia y la arqueología pueden divertirnos mucho- dijo Ted
-A mí también, por eso cuando cumplí los 17 años me fui a vivir con mi abuela a Bogotá para seguir sus pasos de historiadora. Vivía con ella hasta que hace tres años me dijo que iría a recolectar unas pistas muy importantes de su investigación, junto a su compañero-
-¿Cómo se llama tu abuela?-
-Samantha Moreno. Ella era como una madre para mí, de hecho, me prohibió tener novio-
-¿y nunca has tenido?- dijo Ted, cosa que hizo reír a María
-Pues no, y nunca me ha interesado, los chicos que he conocido son muy idiotas- Ted y María no aguantaron la risa y pasaron el rato conversando-...bueno, creo que estamos llegando al poblado de la laguna-
ESTÁS LEYENDO
El Ángel de Oro: en busca de "El Dorado"
Historical FictionEl Joven estudiante de arqueología, Theodore Ferdinand, junto a su profesor André Thorward reciben el encargo de parte de un prestigioso museo, el cual es investigar la leyenda de la Ciudad Perdida del Oro: "El Dorado". Durante su investigación debe...
