Capitulo 25

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-Finalmente Kenneth Papper se disculpa contigo Theodore, y el asumirá todos los gastos que se deriven de la investigación. Él quiere que resuelvas la leyenda, y desea exponer la verdad en una conferencia desde el museo- comentó Eeusola a Theodore

-Esta bien... acepto Doctor Eeusola. Josep, ¿Qué encontraste al excavar alrededor del templo Muisca?-  preguntó Ted

-Encontramos varios ídolos Muiscas, muchos hechos de oro, ya los embalamos y enviamos a Bogotá- le respondió Josep Blanc

-¿No te quedó ninguno?-

-Si, solo uno, era una especie de pala hecha de oro- 

-Tráela por favor- 

Josep va a buscar la reliquia, mientras que una extrañada María se le acerca.

-¿Para que necesitas ese ídolo? Tu dijiste que la pista de Orellana estaba relacionada con el catolicismo- exclamó María

-Cierto, pero si El Dorado realmente existió , debió ser muchísimo antes de la llegada de los españoles a América, así que la palabra de los antiguos pobladores de Guatavita vale- argumentó Ted. Entonces aparece Josep con la pala de oro y se la pasa a Theodore, este la empieza a revisar.

-Ayúdame María, esto no es quechua- dijo Ted

-Claro que no, es Chibcha- respondió María

-¿Chibcha?-

-Si, el idioma que  muiscas hablaban- 

-¿Puedes traducirlo?- solicitó Theodore

-"Tierra Soleada, tierra agraciada, tierra encerrada"- tradujo María

-Tierra encerrada... pues, yo tampoco sé muy bien... espera, "tierra soleada, agraciada y encerrada", la tierra de los Muiscas le llegaba la luz del Sol, está encerrada, seguramente por bosques, pero ¿agraciada?-

-Tal vez se refiera... al oro... Ted, mi abuela asegura que tras pasar por el cerro del norte de la laguna nos lleva a un poblado amurallado por bosques- dijo entusiasmada María.

El Ángel de Oro: en busca de "El Dorado"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora