-Finalmente Kenneth Papper se disculpa contigo Theodore, y el asumirá todos los gastos que se deriven de la investigación. Él quiere que resuelvas la leyenda, y desea exponer la verdad en una conferencia desde el museo- comentó Eeusola a Theodore
-Esta bien... acepto Doctor Eeusola. Josep, ¿Qué encontraste al excavar alrededor del templo Muisca?- preguntó Ted
-Encontramos varios ídolos Muiscas, muchos hechos de oro, ya los embalamos y enviamos a Bogotá- le respondió Josep Blanc
-¿No te quedó ninguno?-
-Si, solo uno, era una especie de pala hecha de oro-
-Tráela por favor-
Josep va a buscar la reliquia, mientras que una extrañada María se le acerca.
-¿Para que necesitas ese ídolo? Tu dijiste que la pista de Orellana estaba relacionada con el catolicismo- exclamó María
-Cierto, pero si El Dorado realmente existió , debió ser muchísimo antes de la llegada de los españoles a América, así que la palabra de los antiguos pobladores de Guatavita vale- argumentó Ted. Entonces aparece Josep con la pala de oro y se la pasa a Theodore, este la empieza a revisar.
-Ayúdame María, esto no es quechua- dijo Ted
-Claro que no, es Chibcha- respondió María
-¿Chibcha?-
-Si, el idioma que muiscas hablaban-
-¿Puedes traducirlo?- solicitó Theodore
-"Tierra Soleada, tierra agraciada, tierra encerrada"- tradujo María
-Tierra encerrada... pues, yo tampoco sé muy bien... espera, "tierra soleada, agraciada y encerrada", la tierra de los Muiscas le llegaba la luz del Sol, está encerrada, seguramente por bosques, pero ¿agraciada?-
-Tal vez se refiera... al oro... Ted, mi abuela asegura que tras pasar por el cerro del norte de la laguna nos lleva a un poblado amurallado por bosques- dijo entusiasmada María.
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El Ángel de Oro: en busca de "El Dorado"
Narrativa StoricaEl Joven estudiante de arqueología, Theodore Ferdinand, junto a su profesor André Thorward reciben el encargo de parte de un prestigioso museo, el cual es investigar la leyenda de la Ciudad Perdida del Oro: "El Dorado". Durante su investigación debe...
