Ya han pasado algunas semanas desde que me operaron de los oídos, poco a poco he ido recuperando el poder escuchar cosas, Kai y Senjuro me visitan casi todos los días, es muy amable de su parte, pero Zoé, ella nunca vino a visitarme. Todos los días pensaba en ella, queriendo que me visitará. Pero nunca pasó.
-¡Tal vez esté entrenando! -Me dije a mí mismo para tratar de engañarme y pesar que era eso y no porque me odié.
-¿Quién está entrenando? -Entró Kanae sacándome de mis pensamientos.
-¡¿Eh?! Bueno es... -Me puse rojo.
-¡Ah! No me digas que ya tienes novia Rengoku. -Se acercó a mí.
-B-Bueno no es mi novia exactamente, Ella es mi prometida. -Dije recordando nuestra promesa.
-¡Oh vaya! -Exclamo asombrada, para después cambiar a una expresión de duda. -Me sorprende que siendo tan jóvenes, ya estén penando en casarse.
-Bueno aún no está decidido que nos vamos a casar, su padre dijo que tomaremos la decisión definitiva cuando ella cumpla los diecisiete años, aún faltan dos años, se supone que hoy cumple los 15 y no he podido felicitarla...
-Entiendo, entonces el matrimonio es arreglado, qué triste...
-¡No es lo que parece! Realmente ella puede romper el compromiso cuando cumpla los 17 años, si decide no casarse conmigo, no se hará nada. -Explique.
-¿Y tú? ¿Estás de cuerdo?
-¡Yo estoy bien con lo que ella decida! -Dije tratando de no pensar en el asunto. -La quiero y aceptaré cualquier decisión que tomé.
-Está bien... Bueno alégrate ¡Podrás salir hoy y felicitar a tu amada! -Dijo sonriendo.
-¡¿De verdad?! -Sonreí con toda la felicidad del mundo.
-¡Claro! -Reafirmo. -Pero tomate la medicina primero. -Me entrego un vaso con un líquido espesó y verde.
Lo odiaba esa medicina, cada vez que me era obligado a tomarla desearía no hacerlo, era asquerosa, amarga y babosa.
-¿Tengo que tomarlo señorita Kanae? Ya me siento mejor, creo que estoy bien sin ella. -Dije mirando él basó y luego mirándola a ella.
-Sí, tienes que tomarlo, para que no te enfermes y tengas mucha fuerza, O si no me pondré triste... -Dijo dejando de sonreír a lo último.
-No, no, no. ¡Lo tomaré Kanae! ¡No se ponga triste, por favor! -Tome de un solo trago toda la medicina, al terminar sentí un escalofrío por el mal sabor que tenía y luego le sonreí a Kanae cómo pude.
-¡Increíble! Lo tomaste rápido, qué alegría, Bien podrás irte a medio día ¿Está bien? -Sonrió.
-¡Sí!
-¿Quieres que le diga a tu familia?
-No, así está bien. Yo llegaré solo ¡Gracias! -Hice una reverencia en la cama.
-Está bien, Rengoku. -Me dio una sonrisa y salió de la habitación.
Deseaba verla, ¿Ella se alegrará de verme? Esperaba que sí, realmente un rechazo más podría matarme.
En cuanto el medio día llego, comencé a ponerme mi ropa de cazador, salí de la habitación y fui a la enfermería, donde me revisaron y me dieron más medicina.
-Listo Rengoku, puedes irte. -Me dijo Kanae con una sonrisa.
-¡Muchas gracias, señorita Kanae! -Hice una reverencia y salí de la finca mariposa, camino a la finca Yukijima.
ESTÁS LEYENDO
•|Compromiso|•
Fanfiction»Dos familias deciden comprometer a sus dos hijos para así fortalecer sus linajes y que la amistad de los dos padres de familia se fortalezca. Pero para que sus hijos no se sientan obligados a casarse, les dan la opción de tomar la decisión cunado...
