Zoé:
—¡cállate! Tú no eres mi maldito padre, no tengo por qué escucharte.
Aquellas palabras llegaron a mi cabeza entre sueños, me levanté del futón con la respiración agitada, parte de los recuerdos de la noche anterior llegaron a mi cabeza como un baldé de agua fría, apreté las sábanas mientras mi cuerpo temblaba.
—Voy a morir... —Me dejé caer en el futón.
Me quedé un rato ahí recostada mientras que imágenes de la noche anterior llegaban a mi cabeza sin saber si de verdad había pasado o alguna eran parte de mi imaginación, o algún sueño. Mi vida se llenaba cada vez más de vergüenza a causa del alcohol.
—No volveré a tomar Sake en mi asquerosa vida... —Murmure con todas las ganas de morir en ese momento, pude escuchar una voz que me llamaba, no podía escucharla bien, pero debía mi nombre. —¿Dios... Eres tú? —Pregunté en un susurro mirando al techo con los ojos entrecerrados por una luz que me cegaba. —Por favor, llévame, ya no quiero seguir viviendo. —Levante mis brazos esperado a que aquella luz me llevará lejos de aquella vergüenza.
—¡Zoé! —Pude escuchar más clara la voz, era mamá y se escuchaba enojada. —¡Te estoy llamando hace rato! —Abrió la puerta desprendiendo un aura oscura. —¿Por qué no vienes a desayunar?
Retrocedí al verla mientras cubría parte de mi cuerpo con las sabanas tratando de protegerme de ella.
—No quiero ir, mamá... —Pase saliva de solo decir aquello. —Tengo vergüenza con todos, anoche yo-...
—Hiciste de las tuyas ¿No? —Mis ojos casi se salen a verla sacar una sandalia sabrán los dioses de donde. —Te he dicho que te controles al tomar, no puede ser que heredaras esa mala costumbre de tu padre de armas un espectáculo cuando toman una sola gota de alcohol. —Se acercó a mí peligrosamente sosteniendo la sandalia. —Ahora, te lavarás la cara, te pondrás algo de ropa decente e irás a comer con los pilares y a despedirlos, y pedirles disculpas por lo que sea que hallas hecho anoche. —Agito la sandalia como amenaza.
—Pero... No quiero... —Susurré temblando y apartando la mirada.
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—Buenos días. —Entre al comedor sentándome en la mesa en silencio mirando la comida con una marca en la mejilla, la cual fue hecha por la sandalia que tenía mamá en las manos.
Todos me miraron curiosos y un poco confundido por mi actitud, la mayoría tenía miedo de acercarse y preguntar por lo que algunas miradas se posaron en mi hermano el cual desayunaba tranquilo como si nada.
Las miradas se hicieron más intensas esperando que el menor dijera algo, lo que lo hizo sentir un poco incómodo de la forma en que aquellos invitados lo miraban.
—¿Qué? —Pregunto por fin con una gota de sudor bajando por su frente.
—¿Sucede algo con Zoé? —Preguntó Uzui inclinándose hacia Kai. —Actúa muy tranquila, ¿No debería estar quejándose de la resaca? O algo por el estilo.
—Mhn... —Levantó la mirada para verme por unos segundos, volviendo a bajar la cabeza para meter algo de comida a su boca. —Nada. —Habló por fin.
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•|Compromiso|•
Fanfiction»Dos familias deciden comprometer a sus dos hijos para así fortalecer sus linajes y que la amistad de los dos padres de familia se fortalezca. Pero para que sus hijos no se sientan obligados a casarse, les dan la opción de tomar la decisión cunado...
