4- Demonio de agua

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Los días pasaban y el asiento de Shamiku estaba vacío

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Los días pasaban y el asiento de Shamiku estaba vacío. Aizawa dio el aviso de que estaba enfermo y faltaría unos días. Aún así, alguien debía darle la tarea.

—Todoroki. Podrías entregarle lo hecho estos días a Shamiku- Aizawa le tendió una carpeta café antes de que salga del aula— Acá tienes la dirección- le dió otro papelito haciendo que Shoto se mire mejor este.

—Sus amigos viven lejos y tú eres el más cercano.

—No tengo problema- hablo serio. No pensaba que la casa del pelirosado estaba en la misma cuadra dónde el vivía.

El pelirojo levanto la mirada del papel, desde enfrente de la casa de Kohori podía ver su casa

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El pelirojo levanto la mirada del papel, desde enfrente de la casa de Kohori podía ver su casa. Empezó a caminar hasta llegar a la pequeña escalera donde tocó el timbre

—¿Todoroki-san?- Shamiku abrió la puerta. Tenía una manta que lo cubría y la cara colorada además de su mirada adormilada.

—¿Que haces fuera de la cama?- fruncio el ceño por no tener cuidado de si mismo. Paso adentro de la casa tomando la manta que se le caía al pelirosa, lo envolvió con esta para después empujarlo levemente al sillón.

—Puedo cuidarme solo.

—Tu temperatura está muy alta. ¿Estas solo?

—La niñera se atrasó- su vista fue a un reloj- 3 horas.

Su vista fue a la mesa donde había varias toallas no dudo en tomarlas e ir al baño que estaba cerca.

El pelirosado ya le había dicho más de una vez que se valla, ya había hecho suficiente preparándole una sopa, aunque eso empeoró su estado y terminó comiendo helado

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El pelirosado ya le había dicho más de una vez que se valla, ya había hecho suficiente preparándole una sopa, aunque eso empeoró su estado y terminó comiendo helado.

—Todoroki-san ya hizo mucho, su familia se preocupara.

—Ya les habise. Me iré cuando llegue alguien que te pueda cuidar.

—Llegará tarde. Y todavía tiene la ropa del instituto- el pelirosa se quedó pensando—Puedo prestarle un poco de mi ropa.

—No hace falta- cuando hablo Kohori ya estaba caminando a su habitación— Shamiku, no hace falta- La iluminacion era azul, al mirar vio una pecera que ocupaba toda la pared.

Peces de distintos colores nadaban por el agua azul, plantas y decoraciones como botes undidos o castillos estaban en todos lados. Las paredes de la habitación eran blancas pero no sé notaba por la luz de la pecera y gracias al agua, se volvía azul siendo adornada por los reflejos.

—Son lindos- Hori tenía una camisa celeste junto con unos shorts negros de basquetbol— Aqui tienes, puedes cambiarte en el baño de alla- apunto a la puerta marrón.

El bicolor entró al baño, lo que más llamaba la atención era la cortina azul con rayas blancas desiguales. Al ponerse los shorts estos le quedaban como un pantalón, la diferencia de altura era terrible. Al sacarse la remera sintió una cosa en el pie, al bajar la mirada una tira de algo sujetaba su pie.

—¡¿Que?!- Un pulpo salto al estómago del bicolor, sus ojos mostraban los mil demonios y sentia como movía la boca provocando algo en su piel.

Shoto no sabía que hacer, si activaba su kosei seguro que lo morideria o haria algo peor. Retrocedió con la bestia bajo sus pectorales mirándolo atentamente, choco con la puerta cayendo al suelo de la otra habitacion.

—¡Panh!-El Kohori puso su mano en la cabeza del pulpo haciendo que automáticamente lo abraze a él y dejo al otro en shock.

—¿Es tuyo?- Shoto no podía creer que alguien tan calmado tenía esa cosa en su baño.

—Es mi mascota. Perdón por lo que te hizo, es común- dijo viendo como el pulpo tomaba el color de la manta imaginando que no lo podían ver— No le gustan los estraños.

Shamiku buscaba algo en su escritorio de luz, un frasco con la etiqueta de "Panh" tapando el contenido de color rosa chillón.

—Es para la mordida que te hizo- el bicolor estaba mirando la mancha morada con negro que tenía en medio de sus abs. El pelirosa se acercó con la mano llena de crema fucsia comenzando a dar círculos repartiendo la crema por su piel.

Shoto solo miraba como el pelirosado colocaba la crema sin una pizca de vergüenza. Su vista viajó al pulpo, sus ojos no concordaban a donde miraban, de un segundo a otro giraron viendo a Todoroki haciendo la presencia de un escalofrío por su columna. El brazo del pulpo se estiró a la mano de su dueño intentando que no toque al bicolor.

-Panh suéltame- el chico quito el tentáculo para acercar la mano otra vez al estómago, pero el pulpo otra vez lo sujeto impidiendo que toque la piel agena.

-¡Panh!- Kohori tomo la manta donde estaba su mascota y la dejo en la cama para retomar lo que estaba haciendo. Pero el pulpo era bastante celoso y mimado, en un segundo estaba pegado a la remera blanca de su dueño matando con al otro.

Cuando estaban caminando a la sala, más bien el invitado lo llevaba al sillón, el pelirosa volvió a estornudar y su temperatura aumento preocupando a Shoto. La señora Shamiku llegó minutos después encontrándose con un chico lindo cuidando de su angelito.

Eran las 11 pm, por suerte la casa de los Todoroki estaba a unos 3 hogares de los Shamiku. El pulpo, ahora blanco, no se separó de Kohori desde que vio al albino mitad rojizo.

La pelinegra no tenía ni idea de que la niñera no vino, no es que no le preste atención a su hijo, si fuera por ella se quedaría con el. Pero el insistió en que vaya a trabajar, en realidad la saco de la casa llevándola a la empresa con uno de sus portales.

 Pero el insistió en que vaya a trabajar, en realidad la saco de la casa llevándola a la empresa con uno de sus portales

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Sneezing (Todoroki x M! Reader)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora