Ketsueki abrió sus ojos, sintió algo húmedo en su frente y su mente proceso todo rápidamente. Se había desmayado y la llevaron a la sala médica.
Se sacó el trapo mojado de su frente y se sentó en la camilla, no sentía que tuviese fiebre, así que se levantó, hizo una pequeña mueca cuando sus pies desnudos tocaron el frío suelo.
Busco sus botas y las encontró sobre su ropa, y para su felicidad su katana estaba cuidadosamente apoyada en la pared a un lado de la mesita en la que se encontraba sus vestimentas.
"Mi hermosa esposa". Ketsueki lloró agarrando su katana y abrazándola con cuidado de no cortarse. "Te eché de menos, éstoy oxidada con los cuchillos pero contigo a mi lado no tengo que preocuparme".
"Le tienes mucho amor a ésa katana". Jessica habló entrando a la habitación con una sonrisa, la cual rápidamente desapareció al ver que Ketsueki estaba descalza. "Ponte algo en los pies, estuviste con fiebre hace unos momentos". Regañó haciendo reír a la azabache que dejó su arma en la cama y comenzó a vestirse.
Se quitó la bata de paciente, y para su vergüenza estaba desnuda. Ignorando eso procedió a colocarse unas bragas negras, su pantalón de mezclilla negro, unas medias blancas junto a sus botas. No tenía otro sujetador así que simplemente se puso su camisa negra y dejó la gabardina y la máscara en la mesita.
"Tienes buen cuerpo, pero muchas cicatrices". Jessica habló sonrojando levemente a Ketsueki. "Gracias, supongo".
"No seas tan tímida, si quieres también puedes ver mi cuerpo desnudo". Jessica ofreció con una expresión calmada. "¿Estás intentando algo conmigo?". "No me atraen las menores, solo lo digo porque no me parece justo que solo yo te haya visto". Ketsueki sonrió divertida y decidió hablar. "Bien, entonces tomemos un baño juntas después de la cena". Ketsueki ofreció recibiendo un asentamiento de Jessica.
"Bien, ahora vete a tu habitación y llévate tu cosas, necesito trabajar". Jessica ordenó comenzando a dirigirse a un escritorio. "No me corras así". Ketsueki dijo en un tono triste, obviamente falso.
Jessica hizo un movimiento de mano hacía la puerta y Ketsueki supo que la están corriendo. Suspirando tomó sus cosas y salió de la sala para ir a su habitación.
En el camino no vio a nadie, todo estaba completamente vacío y silencioso. Cuando entro a su habilidad guardó sus cosas y tomó varios billetes. Tenía que comprar otro teléfono, ya que el suyo estaba perdido.
Busco en su armario una campera gruesa y cuando la encontró se la colocó.
Salió de la habitación y se dirigió a la enfermería, antes de entrar vío a Jessica salir así que habló.
"Jessica, me voy a comprar". Ketsueki informó. "Vamos juntas, yo también tengo que comprar algunas cosas". Ofreció recibiendo un asentamiento de Ketsueki.
"¿Donde están todos?". Yuro preguntó mientras caminaba a un lado de la mujer. "Elena y Emily se fueron a entrenar, Barin debe estar en su oficina, Oliver y las niñas están jugando fuera". Jessica explicó abriendo la puerta que llevaba fuera y dejó que Ketsueki saliera primera.
"¿Cuánto dormí?". "Un día entero, al parecer las heridas y la ropa mojada te hicieron enfermar, el frío no te ayuda". Jessica explicó sacando una leve risa a Ketsueki. "sobre las heridas, debería haber muerto por la perdida de sangre pero alguien las coció, mal pero lo hizo, y ahora quiero buscar a ésa persona para agradecerle". Ketsueki explicó cerrando su campera negra hasta el cuello.
"Tienes mucha suerte o te curaste tú sola". "se cocer mis heridas, y te acabo de decir que fue alguien más quién lay coció". Ketsueki se quejó tocando su estómago. "¿Que comprarás?". Jessica preguntó tomando la mano de Ketsueki antes de cruzar la calle. La azabache miró está acción extrañada pero se dejó consentir un poco y acepto la mano.
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A Certain Time Controller
FanfictionEn un mundo como éste es necesario proteger a las personas que amas, pero nadie sabe cómo hacerlo y si lo supieran varios se negarían a hacerlo. Ketsueki era un caso distinto, no le importaba su vida, no le importaba dañar a las personas con tal de...
