"Ésto es extraño". Murmuró el hacker profesional observando una pantalla donde se veía un mapa mundial, pero este tenía varios puntos de color rojo con números en su centro, algunos se movían y otros estaban estáticos, pero el que llamó la atención del hombre era un punto con el número 23. Esté era la computadora que Ketsueki había robado del anti-skill y intercambiado con el Estadounidense. El punto estaba quieto a las afueras de Ciudad Académia, en un lugar donde se supone no había nada.
El hombre soltó un suspiro y se rascó la cabeza, pensó unos segundos sobre que debería hacer, no quería arruinar el día se Ketsueki pero si tardaba en contarle lo que estaba pasando se enojaría. Pensó unos momentos más hasta que finalmente se decidió.
~~~
Ketsueki se encontraba sentada en una banca del parque, esperando que las demás terminen de comprar sus crepas. La verdad es que también quería evitar el robo que ocurriría en unos minutos. Miró de reojo el banco que pronto sería robado, había venido temprano así que estaba abierto y podía ver a la gente entrar y salir, pero no veía a los asaltantes.
"Yuro-chan, toma". Mikoto extendió una crepa de vainilla a su amiga que volvió la mirada al frente solo para notar la feliz mirada de la castaña. "Gracias". Ketsueki agradeció tomando la crepa mientras Mikoto tomaba asiento a su lado.
"Parecés feliz ¿obtuviste tu Gekota?". Ketsueki preguntó observando a la castaña con diversión. Mikoto se sonrojo y miro a la azabache con sorpresa. "¿C-como sabes?". "Tu teléfono tiene una funda de Gekota, asumí que te gustaba". Mintió la azabache al tiempo que le daba una mordida a su dulce.
"Y-ya veo". El silencio reino entre ambas, pero no uno incómodo más bien uno relajante, eso hasta que cierta nivel 4 apareció adelante de Mikoto. "Onee-sama, quieres probar". Kuroko preguntó extendiendo su crepe a la castaña quien realmente dudó que hacer.
De repente el teléfono de Ketsueki sonó y con calma está lo saco, vio que era su jefe y simplemente aceptó la llamada, no le importaba que escuchen su conversación ya que el le juro no molestarla en todo el día así que seguro la llamaba para alguna estupidez.
"Hola jefe". Ketsueki saludo mientras daba otra mordida a su crepe. "Lamentó interrumpir tu diversión pero ésto es importante". Se escuchó la voz del hombre y la expresión de la chica pasó a una sería, se levantó y le hizo un gesto a ambas chicas disculpándose y alejándose para poder hablar en privado. Ésto hizo que Kuroko la observará con sospecha mientras que Misaka con preocupación.
"¿Que sucedió?". Ketsueki preguntó una vez alejada de todos. "La computadora que entregaste se detuvo fuera de Ciudad Académia, en un sitio donde se supone no hay nada y lleva ahí un par de horas". El hombre explicó y la chica comenzó a pensar a que se debía esto, no recordaba que algo así pasará en otras vidas así que era preocupante. "Iré a ver qué sucede, voy a salir de la ciudad, pásame las coordenadas y del resto me encargo yo". Ketsueki ordenó, no le importaba sacrificar su día de diversión si eso significa proteger a sus amigas, pero si le molestaba un poco.
"¿Estás segura? podemos posponerlo hasta mañana". El hombre ofreció. "No dejes ni un segundo de ventaja al enemigo". Ketsueki dijo con seriedad asiendo sonreír al hombre. "Tiene gracia que lo digas tu".
Ketsueki no dijo nada más y guardado su teléfono para luego acercarse al grupo de 4 chicas quienes hablaban tranquilamente. "Oigan, lo lamentó pero me tengo que ir". Ketsueki informó sorprendiendo a todas. "¿Eh?¿Porque tan pronto?". Mikoto preguntó un tanto triste, Ketsueki notó ésto y le dedicó una pequeña sonrisa lamentándose por dejarlas.
"Ocurrió algo en mi trabajo y tengo que ir a ver". Ketsueki explicó mientras de un mordisco terminaba su crepa. "Ya veo...". Mikoto agachó la cabeza y Ketsueki sintió una pequeña molestia en su pecho, no quería lastimar a Misaka y menos a está nueva Misaka quien por algún motivo parecía más cariñosa que en sus otras vidas.
ESTÁS LEYENDO
A Certain Time Controller
FanfikceEn un mundo como éste es necesario proteger a las personas que amas, pero nadie sabe cómo hacerlo y si lo supieran varios se negarían a hacerlo. Ketsueki era un caso distinto, no le importaba su vida, no le importaba dañar a las personas con tal de...
