Nivel 5 de criminalidad

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"Mm...¿Estás segura?" La voz de un hombre se escuchó en el teléfono de Ketsueki quien se encontraba apoyada en una ventana observando el desolado paisaje. "Si señor, quiero cambiar mi horario de trabajo e ir a una escuela, realmente no me importa cual". La chica explicó en un tono pacífico, tanto que incluso parecía armonioso.

"¿Cuál es el motivo?". Pregunto el hombre con interés, estaba claro para Ketsueki que el hombre utilizaría ésto para su beneficio, pero suerte atrapando a un nivel 5 y más si era la consentida de Aleister Crowley. "Es una chica". Ketsueki respondió sin querer revelar mucho, pero se arrepintió de no elegir otras palabras para responder. "¿Estás enamorada de una chica? No sabía que eras de esas". Ketsueki puso los ojos en blanco y una expresión de sorpresa antes de recuperarse y cortar la llamada, ahora mismo estaba enojada, era obvio que ella no estaba enamorada de una chica, le gustaban los chicos hasta donde sabia... De igual forma por qué se preocupaba por esto.

Un mensaje de texto hizo que su teléfono vibrará, sacando su teléfono vio que era su jefe.

(Misión: 12:30, traer la computadora de anti-skill para realizar el intercambio bajo el gran puente en el distrito 8. Detalles de objetivo: hombre de 52 años, pelo negro largo hasta el cuello, ojos cafés y piel clara, utiliza ropa de científico) Ketsueki terminó de leer y borró el mensaje, tenía mucho tiempo antes de la hora acordada así que a lo mejor iría a comprar algo de comer y ver si la aceptaban en alguna escuela. Aparte tenía que preparar el ordenador que había robado del cuartel de anti-skill y llegar antes de la hora acordada.

Alejándose de la ventana se dirigió a la puerta, quería terminar todo rápido y relajarse el resto del día.

~~~

Mikoto se encontraba en su habitación, sentada en su cama mientras observaba su teléfono con intensidad, observando especialmente el número de teléfono de Ketsueki, quería llamarla pero no se animaba por algún motivo.

El sonido de la puerta abriéndose y cerrándose la sacó de su mundo y observó al culpable del ruido. Era Kuroko Shirai, su compañera de cuarto quien salía del baño con una simple toalla cubriendo su cuerpo, su cabello castaño rojizo caía desordenadamente por su espalda pegándose a su hermosa piel clara, sus ojos rosados miraron a Mikoto con curiosidad.

La castaña parecía sorprendida pero rápidamente regreso su vista al teléfono y jugueteó con la pantalla un momento, subiéndola y bajándola, por supuesto que ésto llamo la atención de Shirai quien nunca había visto a su Onee-sama tan indecisa.

"¿Te sucede algo? Onee-sama". Kuroko preguntó acercandose a la castaña para observar el teléfono pero Mikoto reaccionó rápido y alejó el móvil con un pequeño sonrojo. "N-no, e-es que..." Mikoto suspiro ¿Por qué le estaba ocultando esto a su amiga? Tampoco era como si fuera importante. "Es que quiero llamar a una amiga, pero no se de qué hablar, apenas nos conocimos ayer después de todo". Misaka confesó y Kuroko observó raro ésto, comenzó a sospechar algo pero rápidamente lo descarto. "Que tal si le preguntas, si quiere venir con nosotras mañana para conocer a mi amiga". Kuroko ofreció y los ojos de Mikoto brillaron ante ésa idea, rápidamente presionó el número y colocó su teléfono en su oído. Shirai observó confundida la emoción de su Onee-sama y ahora si estaba desconfiada de ésa chica.

¿Porque su Onee-sama actuaba como si fueran buenas amigas?

"Ketsueki-san, buenas, Soy yo Misaka". Kuroko arqueó una ceja en confusión, ése peculiar apellido se le hizo conocido de alguna manera, pero lo ignoro en favor de prestar atención a la conversación.

"Si, buenos días Misaka Mikoto. ¿A que se debe el honor de que me llames?". Medio bromeó ketsueki al otro lado de la línea, Misaka simplemente sonrió mientras Kuroko sentía como sus celos incrementaban lentamente. "B-bueno sólo quería preguntarte si ¿quisieras venir conmigo a conocer a unas amigas?". El silencio al otro lado de la línea puso nerviosa a la nivel 5 pero antes de que pudiera ponerse triste y descartar la idea Ketsueki habló. "Claro, me encantaría". Misaka sintió su corazón golpear con fuerza su pecho y una enorme sonrisa apareció en su rostro, ella lo atribuyo a simple emoción, por otro lado Kuroko se sintió golpeada ante la obvia reacción de la mayor.

A Certain Time ControllerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora