Ketsueki vs Kuroko

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En un mundo como éste es necesario proteger a las personas que amas, pero nadie sabe cómo hacerlo y si lo supieran varios se negarían a hacerlo. Ketsueki era un caso distinto, no le importaba su vida, no le importaba dañar a las personas con tal de proteger a sus amigos... No le importaba lastimar física y psicológicamente a sus amigos con tal de que estuvieran a salvo, y eso es lo que haría ahora mismo.

Golpearía a Kuroko hasta quitarle la motivación de intentar detenerla, no le importaba si eso arruinaba su amistad, aún lo haría.

"Kuroko, te estoy dando la oportunidad de retirarte, de lo contrario... No te gustará lo que viene después". Ketsueki habló sus ojos ahora brillando y un aura de muerte rodeándola. Kuroko sintió miedo, está chica no era quien aparentaba ser. No era alguien amable o bondadosa, era una asesina la cual no titubeaba en herir a sus amigos. Una doble cara.

"¡No lo haré!". Kuroko exclamó y teletransporto el senbon a la pierna de Ketsueki, ella desapareció y reapareció en frente suyo. Un rodillaso en el estómago hizo que perdiera el aire y se encorvara. Antes de que Ketsueki pudiera dar otro golpe Kuroko desapareció y apareció en el tejado de un edificio cercano.

"Te di la oportunidad de huir". Ketsueki habló a espaldas de Kuroko quién sintió su sangre congelarse.

¿Que tan rápida era Ketsueki?¿Como es que ya estaba detrás suyo?¿Acaso sabía dónde aparecería?

Kuroko volteó la cabeza y para su temor vío esos ojos rojos brillando con un tinte de sangre, una mirada tan fría y penetrantes que hizo a Kuroko sentirse pequeña.

"ahora no te arrepientas". Ketsueki terminó y de un movimiento rápido pateó la cara de la menor quien se alejó unos pasos tropezando en la cornisa y cayendo del techo. Kuroko reaccionó rápido y se teletransporto al medio de la calle. No tuvo ni un segundo de relajación cuando sintió una mano rodear su cuello para acto seguido ser estampada contra el suelo con una fuerza casi inhumana.

"Escúchame Kuroko, no intentes detenerme. Tienes mejores cosas que hacer que perder el tiempo con migo". Ketsueki habló soltando el cuello de Kuroko y retrocediendo unos pasos para dejar a la joven levantarse.

"N-no, t-tu eres peligrosa, tengo que encerrarte". Kuroko gruñó sujetando su adolorido cuello. La nivel 4 no era tonta, sabía que Ketsueki era mejor que ella. Con lo poco que acababa de hacer lo demostró. Pero por lo menos esta pelea le serviría para encontrar una debilidad.

"Kuroko, te diré algo". Ketsueki habló mientras la menor se ponía en pie y la observaba seriamente. "Ciudad Académia es el peor lugar donde vivir, incontables experimentos con niños, grupos terroristas, magos, asesinos, todo en una sola ciudad. Piensan que yo soy la peor amenaza, la única razón por la que ciudad académia sigue existiendo es porque Aleister así lo quiere... Si fuera por mi destruiría la ciudad y dejaría que los espers vivan sus vidas como quisiera, pero nunca será así. Aleister no dejaría a uno de sus hijos escapar, los necesita a todo, especialmente los niveles 5". Ketsueki explicó y sintió que no debería revelar más o Aleister estaría detrás de su cabeza. "¿Que quieres decir? No te entiendo".

"Me refiero que todos dentro de esta ciudad somos conejillos de indias, todos somos títeres controlados por una persona, quiero que recuerdes estás palabras... No confíes en Ciudad Académia, oculta la verdadera oscuridad del mundo". Kuroko no sabían que decir ¿Acaso Ciudad Académia solo veía a los espers como animales?¿Ketsueki tenía razón siquiera?¿Como sabía eso ella?
Fue hay que Kuroko cayó en cuenta de algo importante, Ketsueki Yuro, ella era una mercenario y era más que obvio que estaría relacionada con el lado oscuro de Ciudad Académia.

"¡N-no te dejaré escapar!". Kuroko exclamó y teletransporto los senbon que tenía en el bolsillo, Ketsueki desapareció en un instante y apareció delante de Kuroko propinándole una patada en el estómago qué la hizo encorvar, ni dos segundo después sintió un golpe en la cara y calló de espaldas al suelo donde fue pisada fuertemente en el pecho.

A Certain Time ControllerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora