Ketsueki al fin había llegado a la ciudad, pero algo se sentía mal, una sensación de incomodidad, como si hubieran invadido su espacio.
La azabache observó su ropa, ensangrentada y con cortés por todos lados, no podía seguir vistiendo ésto, aunque tampoco importaba mucho que la vieran. Ya a estás alturas todo el mundo sabría de ella y el caos que estaba causando.
"Ketsueki-sama, siento que estás muy tensa ¿Le ocurre algo?". La demonio pregunto apareciendo detrás de la esper, levitando con una hermosa y atractiva calma que ponía algo incómoda a la azabache.
"No, solo... Me siento rara, quiero decir... ¿Estarán todos bien?". Ketsueki pregunto, más a si misma que al ente flotante detrás suyo.
"Mis disculpas, no se cómo contestar a eso". Ketsueki suspiró, le resultaba algo molestó que fueran tan formal con ella, pero no la obligaría a cambiar su forma de actuar, ella tiene que aprender por su cuenta, ya sea viendo o escuchando... Si, mejor se encargaría de que no aprendiera cosas que no debía aprender.
"Ketsueki-sama ¿Me permite hacerle una pregunta?". La azabache sonrió y observó a la demonio. "Ya la hiciste". La chica se quedó en silencio, sin poner expresión alguna cosa que incómodo a la esper quién volvió su vista al frente.
"Está bien, pregunta". "¿Sus amigos son fuertes?". Ketsueki no tuvo que pensar la respuesta y la confirmación salió tán instintivamente que movió la cabeza al tiempo que respondía con un. "Si, son las personas más fuertes que conozca".
"¿Entonces porque está triste por sus amigos?". Ketsueki al escuchar ésa pregunto bajo su cabeza y soltó un pequeño suspiro para calmarse. "Dijiste una pregunta, ya la gastaste".
"¿Estás molesta?". Ketsueki ignoró la pregunta y aceleró el paso. Si, estaba molesta, triste, realmente le dolía haber perdido a Emily y aún más le dolía el cómo Lily se lo debió de haber tomado... Eso si es que Elena logro llegar a la base a salvo para informar lo que pasó.
"Me disculpó por hacerle sentir mal". La demonio se disculpó y Ketsueki apretó sus puños. "Ya cállate". Ordenó y la demonio inmediatamente desapareció con una pequeña sonrisa que la azabache no logró ver.
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"Es difícil ¿No?...¿Te duele?". Elena abrió sus ojos encontrándose en un espacio oscuro y una rara chica flotando enfrente suyo. Observándola fijamente sin expresión alguna.
Iris negro y pupilas verdes rasgadas, una piel pálida y cabello grisáceo, vestida de una forma algo elegante y con dos cuernos saliendo de su frente. Está chica simplemente la miraba esperando su respuesta e incomodando a Elena quien intentó moverse pero sin éxito.
"¿Emily murió por tu culpa?¿Cierto?". La demonio pregunto inocentemente y Elena simplemente apretó sus puños, una sensación abrumadora invadió su pecho y cuando abrió la boca para responder nada salió.
"Ketsueki nunca te hubiera abandonado". Dijo la demonio con calma y Elena apretó sus puños, sabía que eso era cierto, pero que derecho tenía está desconocida a hablar sobre éste tema.
Nuevamente intentó hablar pero las palabras no salían aún así continúo intentando hasta el punto que su pecho comenzó a doler y el aire en sus pulmones escaseaba. El miedo comenzó a invadirla, se sentía inútil y sabía que lo era.
"¿Que se siente ser la más inútil de tu grupo? Saber que nunca pudiste salvar a alguien, que siempre te tienen que salvar porque eres inútil y no puedes hacerlo por tu cuenta". El ser pregunto aún sin mostrar expresión alguna, lentamente la demonio se acercó a Elena y apoyo su fría mano en la mejilla de la mujer.
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A Certain Time Controller
FanfictionEn un mundo como éste es necesario proteger a las personas que amas, pero nadie sabe cómo hacerlo y si lo supieran varios se negarían a hacerlo. Ketsueki era un caso distinto, no le importaba su vida, no le importaba dañar a las personas con tal de...
