Pasé debajo del chorro de agua más tiempo del que parecía necesario, requería sacar los pensamientos de la noche anterior de mi mente para ir lo más tranquila posible a la universidad, estaba apenas a mediados del primer semestre de psicología.
Bajé a tiempo para comenzar mi camino a la escuela, cuando escuché una voz desconocida en la cocina.
- Iremos a ese concierto Caleb, pero si no me agrada nos retiramos.
- Buenos días Anya, él es Eleazar, un compañero de universidad - me había quedado pasmada.
Eleazar era un chico alto, con la piel pálida, muy similar a la mía, su cuerpo denotaba ser de una persona que se ejercitaba diario, con un rostro hermoso y un aura brillante y pacífico.
Desde niña me caracterizaba por el hecho de poder sentir la personadad de los demás por medio del aura, yo lo definía como una especie de luz que emanaba del cuerpo, más que poder verla, podía sentir el aura, ello me hacía tener o no confianza en las personas.
La única persona a la que se lo había confesado era a mi madre, cuando apenas tenía siete años.
- Es como una luz que sale y la siento, puedo sentir si es buena o mala.
- Mi pequeña Anya, eres una niña tan especial.
- Mami, ¿por qué los demás no pueden ver esa luz que sale de las demás personas?
- Porque tú eres especial, eres una niña buena, que puede ver la bondad en los demás.
- ¿Crees que soy rara mami?
- No, claro que no mi amor, pero lo mejor será que esto sea nuestro secreto, ¿esta bien? Hay personas en este mundo que no aceptan que haya niños tan buenos como tú.
- Así que, este será nuestro secreto mi niña. Promete que nunca se lo dirás a nadie.
- Te lo prometo, te amo mami.
Salí de mis pensamientos sintiendo como Caleb pasaba su mano para retirar una lágrima que se había escapado durante mi recuerdo.
- ¿Estás bien Anya? - me preguntó el chico, parecía preocupado.
- Si, solo se me hace tarde para la escuela.
- Espera Anya, podemos llevarte.
- No Caleb, sabes que no.
Llegué más rápido de lo que pensé a la universidad, estaba subiendo las escaleras de la facultad cuando me encontré con el chico nuevamente.
- Pero que... - me sorprendió como me abordó tan pronto.
- Lo siento, no he tenido la oportunidad de presentarme bien, ni de disculparme, no sé que ocurrió en tu casa, pero quiero decirte que soy Eleazar, amigo de Caleb - su presencia tranquila y aura brillante nuevamente se hicieron presentes.
- Y, ¿cómo es que mi hermano no te había presentado antes?
- Ah, es porque me acabo de transferir a la universidad, también estudió leyes como tu hermano.
- Que bien, bienvenido a la ciudad entonces.
- Que amable eres, gracias - quería poder sentirme incómoda por tomarse tantas atribuciones y molestias tan pronto, pero no podía, emanaba tanta tranquilidad que podía sentirlo a kilómetros.
- Esta bien, nos vemos luego Eleazar.
Las clases comenzaron y me encontré con Leah en el salón.
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Negación
FantasyLa vida es un momento y la existencia un misterio y la muerte, ¿será el final? La realidad es un conjunto de decisiones tomadas a lo largo del proceso de vivir, pero, ¿qué pasaría si nuestro destino estuviera marcado por una profecía? Negación es un...