7 de Mayo de 1837
Hoy visite a J. Hablé con él y compartí mis noticias. Más que nada desearía tener su comprensión a mi arrepentimiento, pero sé que está fuera del reino de las posibilidades hasta tal momento en que encuentre a mi creador. Entonces, puede que conozca sus sentimientos sobre el tema.
¿Cuál debería ser el precio de la Culpa? Solo cinco letras en una palabra que me entierra con su peso. Vivo, pero aún no merezco el regalo. Puedo pasar los días y las emociones de la vida diaria, pero ¿para qué propósito? ¿Qué bien puedo traer a aquellos que amo, y quienes me amarían a cambio, si pudieran conocer mi secreto? No actué correctamente cuando la posibilidad estaba en mi poder para hacerlo. Mantuve silencio porque tenía miedo de refrenar a quien amaba más que a nada. Mi amargo arrepentimiento ahora siempre nace de un eterno silencio que ha roto los corazones de todos aquellos a los que alguna vez amé.
Hoy también di mi consentimiento para casarme con un hombre que dice que no querer nada más que cuidar de mí y permitirse quererme. Él me ve a los ojos y toca una parte de mi alma de una manera que me aterroriza, sin embargo, al mismo tiempo me atrae en lo más profundo entender su motivación. Creo que él puede ver en parte mi secreto. Me entiende, porque sus palabras cortan justo en la esencia de mi problema, dejándome sin más opción que ceder a sus demandas.
Así que viviré en la Corte Stonewell y haré mi vida con él... pero estoy muy asustada por lo que me espera. ¿Cómo voy a alcanzar alguna vez el estándar que se espera de mí? No lo merezco, y temo que mi cuidadosamente resguardado corazón esté en gran peligro de ser destrozado más allá de su capacidad de continuar latiendo dentro de mi pecho. Darius Rourk todavía no entiende que no merezco ser querida por algún hombre. Estoy destrozada, y él todavía es persuasivamente insistente en continuar asegurándome que todo va a estar bien, y que confíe en él.
Me encuentro a mí misma incapaz de rechazar a Darius en sus deseos por mí, así como fui incapaz de rechazar a mi amado Jonathan...
CAPITULO 1
VERANO
Así que brillemos resplandecientes, esta noche tú y yo
Somos hermosos como diamantes en el cielo
Frente a frente, tan vivos
Somos hermosos como diamantes en el cielo
24 de agosto
Somerset
—Puedo oír el océano —dijo ella contra mí, su mano detrás de mí cuello acariciando suavemente atrás y adelante, su suave aroma floral volviéndome loco.
—Mmm mmm. —Me detuve al sentir que era el lugar perfecto para la sorpresa—. Hemos llegado a nuestro destino nupcial, Señora Styles. Voy a bajarte para que veas el efecto completo —le advertí, antes de inclinarla para que se bajara por sí misma. La puse en frente de la casa y le cubrí los ojos cuidadosamente con las manos.
—Quiero mirar. ¿Vamos a dormir aquí?
—No estoy muy seguro de que dormir sea lo que vayamos a hacer... pero pasaremos aquí la noche. —La besé en la parte posterior de la cabeza y aparté mis manos—. Para ti, mi bella. Ya puedes abrir los ojos.
—La Corte Stonewell —dijo en voz baja mientras observaba la vista de la gran casa iluminada por completo desde la entrada a la azotea—. Me imaginé que aquí es donde estaríamos. Recuerdo el olor del mar y el sonido de la grava cuando caminamos aquí ese día. Es tan bonito. No-no puedo creer que estemos realmente aquí. —Abrió los brazos de par en par—. ¿Quién hizo esto, Harry?
