-Te dije desde un inicio que mi prima te caería bien, Sasuke teme.
ATENCIÓN. LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO ME PERTENECEN (menos la ___). SON OBRA Y CREACIÓN DE KISHIMOTO. Créditos a él.
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____.
— ¡HOLA MUY BUENOS DÍAS, ABRAN LA MALDITA PUERTA O LA ABRO YO! — desperté de golpe, el corazón palpitándome con fuerza en el pecho, Kakashi a mi lado colocándose en pie, para ir a ver quién era el barbarazo que se atrevía a despertarnos tan temprano.
—Ya voy Deidara— habló mi pareja. Sinceramente, no me sorprende en lo absoluto que fuera Dei.
—Quítate tú— enarqué una ceja, cuando la rubia se hizo paso en mi cuarto, con una lata de Coca Cola en mano, envuelto en una bata de playa, su traje de baño y lentes de sol —, levántate de ahí, estamos en la ciudad del diablo y tenemos que ponernos al día, tengo muchas cosas para contarte— suspiré, acostándome nuevamente en la cama.
—Kakashi cielo, sacale a patadas del cuarto quiero dormir un poco más— llevé las sábanas a mi cabeza, Deidara simplemente se azotó con su chancleta —, ¡pero hijo de- ! — exclamé, siendo incapaz de terminar la frase.
—Mira buena burra, no me perdí mi vuelo y casi mi reservación para que tu estés acostada con Kakashi todo el día, o te levantas y te cambias o te desnudo yo ahora mismo y te saco así tal cual para que vayamos a la playa— sus manos se aferraron a mi pies, tirando de ellos con fuerza.
— ¡La madre que te parió! — solté, tratando de agarrarme de algo lo más pronto posible, para no caer como estúpida al suelo.
— ¡Qué te levantes ha dicho! ¡Estamos en las vegas querida prima! — observé a Naruto con tan solo su traje de baño puesto, su bulto en brazo y la cara más blanca que la pared, a rebosar de protector solar.
—Hemos corrido la misma desgracia— dijo Itachi, llevando una mano a su boca, para cubrirla mientras bostezaba.
—Yo solo quiero dormir, y estos dos están como dos idiotas gritando y quejándose— añadió Kisame de brazos cruzados, aparentemente enojado ante toda esta situación.
—Bueno, sean bienvenidos a nuestra pequeña morada, siéntanse libres de hacer lo que quieran menos de revisar la mesita de noche, ahí están los atrapa bebés— musité, levantándome con las pocas fuerzas que tenía —, oye cielo, ¿te bañas conmigo? Es para evitar caerme en la ducha y darme demasiado duro— pedí, Kakashi estuvo a mi lado al instante.
— ¿Darte demasiado duro? Pero si Kakashi vive solo para eso— sentí mis mejillas arder levemente, pero no pude evitar sonreír.
—Ella ya lo sabe, solo prefiere ser humilde y no antojar a los desolados como Deidara— alcé las cejas desviando la mirada al reflejo que me devolvía el espejo del baño.
— ¡¿CÓMO FUE?! — agarré del brazo a Kakashi y lo arrastré dentro del baño junto a mi, cerrando la puerta lo más rápido que pude. Reí a carcajadas cuando la chancleta de la rubia chocó contra la madera.