Capítulo 2: Zorro demoniaco

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Furia de los emperadores

Capítulo 2: Zorro demoniaco

Tuberías, de las cuales se filtraba agua residual, o al menos eso parecía, era la posible descripción de alcantarillas, lugar donde se encontraba actualmente el rubio, el cual había despertado por el constante goteo que hacía un sonoro eco por el lugar.

...

"Qué demonios hago en... ¿Qué es este lugar?"

Dándose tiempo para integrarse por completo al ambiente, el rubio exploraba con la mirada aquel lúgubre lugar, no había mucho que ver, lo que parecía cañerías estaba en todos lados, no obstante, una mata de pelo casi azabache fue lo que lo hizo centrar su atención, dándose cuenta de que era la misma niña que había salvado... por lo cual empezó a moverla en un intento de despertarla...

"Despierta, por favor despierta"

...

...

...

Unos momentos bastaron para despertar a la niña, la cual se asustó por ver al pequeño rubio, aunque sus miedos se fueron al ver que, al igual que ella, su estado se encontraba deplorable.

...

¿Dónde estoy? -dijo la pequeña ojiperla mientras se incorpora-

No lo sé, al parecer estamos en lo que parece ser un alcantarillado -comentó resignado el rubio-

¿Quién eres? -cuestionó con brusquedad, asustada por ver al rubio-

Soy Uzumaki Naruto, un gusto -dice mientras le ofrece su mano para ayudarla a pararse-

Un gu... gusto Na... Naruto -respondió entre tartamudeos mientras le aceptaba la mano-

¿Cómo te llamas? -preguntó intrigado por ver a la pequeña niña frente a él-

Mi... mi no... nom... nombre e... es Hy... Hyuga Hi... Hi... Hinata -se presentó temerosamente-

Es un gusto conocerte Hinata... bueno, hay que movernos -comentó el rubio para asombro de la casi azabache-

Mo... ¿Movernos? -preguntó dudosa-

No sé dónde estamos, pero si se algo es que debemos salir de aquí -añadió pensativamente el ojiazul-

Oh, co... ¿Cómo saldremos de aquí? -murmurando-

Bueno, sobre la marcha veremos cómo salir -dijo mientras le extendía la mano a la ojiperla-

¿Eh? Qué pa... pasa... -preguntó con miedo-

Vamos, no te puedo dejar sola -comentó con una tenue sonrisa-

Ha... hablas en se... ¿Serio? -cuestionó dudando en aceptar la mano-

Así es, vamos Hinata -sonriéndole a la pequeña Hyūga-

Va... vale -dijo mientras aceptaba la mano del rubio-

...

A pesar de las heridas que, por alguna razón no las resentían tanto, los pequeños se movieron con agilidad entre las alcantarillas, guiados únicamente por un gruñido que inundaba el ambiente, dándole a la atmósfera un toque de misterio y terror, los pequeños sentían que aquellos ruidos los guiaban directo a la boca del lobo, pero ¿Qué perdían al guiarse por los gruñidos? Después de todo se encontraban en una alcantarilla en medio de la nada.

...

...

...

El alcantarillado era un complejo laberinto lleno de charcos que hacían más difícil escuchar los gruñidos, debido al sonoro ruido que hacía al pisarlos, sumándole a eso las punzadas de dolor de la Hyūga y las quemaduras del Uzumaki solo provocaban desorientación en los movimientos que hacían, harto de eso, el ojiazul empezaba a arrancarse pedazos de su maltrecha ropa para usarla como referencia en caso de volver al mismo punto, junto a la ojiperla que no se quería quedar atrás.

Furia de los emperadoresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora