Furia de los emperadores
Capítulo 4: Mi otra mitad
El tiempo es un factor para conocer algo a profundidad, y en este caso a Kurama le favoreció el tiempo, al ser una criatura de puro chakra, no puede morir por vejez, y con ello le brindó la oportunidad de apreciar el desarrollo del mundo, y a lo largo de los años logró ver las atrocidades que la humanidad había hecho, asesinatos, genocidios, violaciones, robos en masas, todo hecho por una variedad de asesinos, dictadores, depravados, alcohólicos, bandidos verdaderamente peligrosos... pero nunca vio algo parecido a lo que vivieron el par de niños...
El odio de los pequeños era comprensible, él mismo había escuchado como su antigua Jinchūriki repudio a su propio hijo, nunca esperó que lo condenara a un infierno en vida, nunca esperó ver que, en el fondo, una madre fuese capaz de vender a su hija, desde que nacieron ya habían sido condenados a vivir en la mierda, ahora que estaban a merced del zorro se habían resignado a morir desde un principio, escuchar la historia de Kurama los hizo sentir... bien... al saber que había alguien que podía comprender todo el dolor y rencor de los pequeños, así que le habían dado un abrazo, algo insignificativo para muchos... pero tenía un verdadero significado para los tres presentes... porque buscaba algo más aquel abrazo...
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Un abrazo que reflejaba el dolor del rubio...
Un abrazo que demostraba lo rota que estaba la ojiperla...
Un abrazo que revelaba el asco que le causaba la humanidad al zorro demoniaco...
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Un abrazo... que solo buscaba sanar un roto corazón...
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¿Por qué no apoyarse entre ellos?... Después de todo...
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¿Había alguien que evitara el hecho de llevar a cabo sus planes?
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Qué bueno verte Kurama...
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Pa... ¿Padre?...
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Ha... ¿Hamura?...
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H... he... ¿Hermanos?...
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Hombre alto de piel gris, cabello rojizo con pinchos, junto a una barba de chivo, ojos morados con un patrón de anillos, junto a un ojo roco con el mismo patrón en la frente, dos protuberancias en forma de cuernos, careciente de cejas y un aspecto de viejo, notado en las arrugas que cargaba con la edad, con un círculo claro en la palma de su mano derecha. Con un kimono blanco con adornos de magatamas, junto a un largo collar de estos últimos, así como uno grande con la forma del Rinnegan en su espalda, sentado encima de 9 orbes negros y teniendo un bastón en sus manos, se postraba ante los pequeños y al zorro demonio de 9 colas, el Rikudō Sennin, el legendario Sabio de los 6 Caminos... Ōtsutsuki Hagoromo...
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Furia de los emperadores
Fanfic¿Vengarte de quienes te hicieron daño? ¿Por qué... no? Toda persona tiene su punto de quiebre, solo es cuestión de presionar para que veas cómo se rompe una persona... pero atente a las consecuencias... pues puedes liberar la furia de quien lastima...
