Durante la semana Vico me volvía loca. Sigue burlándose de mí. Había tantos besos en el ascensor, en el auto, en su casa cuando fui a encontrarme con Paloma y hasta en su oficina.
Me sonrojo cuando pienso en este momento.
"Sr. D'Alessandro. Aquí están los documentos ..." Me detengo mientras me acerca a él. Los documentos se caen al suelo pero no nos importa.
Me acerca aún más a él y comienza a besarme en el cuello. Encuentra mi punto sensible, me quejo. Lame y muerde y yo le agarro el pelo. Intento besarlo en la boca pero él lo esquiva y continúa besando mi cuello.
"Sr. D'Alessandro ..."
"No"
"Vico" corrijo. "Tenemos que parar. Alguien puede vernos".
"¿Y qué?"
Me levanta y me pone sobre la mesa.
Me pone el pulgar en la boca y le beso. Veo que sus ojos se oscurecen. Entonces le gustó. Beso su pulgar de nuevo y luego lo lamo. Su mirada hace que un temblor atraviese mi cuerpo. No puedo creer que tuve el coraje de hacer eso. Acerca mi rostro al suyo y me besa, insertando su lengua en mi boca sin previo aviso. Se acerca aún más y siento su erección contra mi estómago. No me importa si se acuesta conmigo aquí y ahora.
Pero muy rápido se acaba. Me sonrojo y me siento avergonzada. Me siento en su escritorio y nos miramos. No estoy segura de lo que siento por él.
Saco los pensamientos mientras tose a mi lado. No me di cuenta de que sonreí como una idiota hasta que él se rió de mí.
"¿De qué pensaste?" Él pide.
Se acerca a mí, me levanta de la silla, se sienta y me sienta ariba de el.
"Déjame".
"Dime lo que estás pensando", dice y sus manos se acercan a mi vagina.
"Vico ..." comienzo. "¿Usted no tiene un trabajo?"
"Puede esperar".
Lo miro y él sonríe. Últimamente ha estado sonriendo mucho y no me quejo.
Tengo miedo de preguntarle sobre el estado de nuestra relación y creo que él también está asustado.
"¿Vuelves a casa hoy?" Pregunta y se apoya en mí.
"La verdad es que tengo planes para hoy".
"Ah"
"Salgo con Cande, Pablo y sus amigos".
"¿Quién es Pablo?"
"Es del departamento de finanzas".
"¿Entonces coqueteas con él durante las pausas para el almuerzo?"
"¿Qué?" Estoy bromeando. "¿Cómo lo sabes?"
"¿Entonces estás coqueteando?" Pregunta y me muerde el cuello.
"¿Puedes dejar de dejarme marcas? Estoy cansada de taparlas".
"No puedo, tu cuello es realmente hermoso. Contéstame".
"Él es mi único amigo aquí Vico. Solo somos amigos".
"Bien", dice y pongo los ojos en blanco. "Paloma te extrañará hoy".
"Lo sé, yo también" Ahora me siento culpable de salir hoy. Ya cancelé con ellos dos veces, así que tengo que salir hoy.
"Está bien, te mereces una noche libre", dice y me besa en el cuello.
"Gracias" sonrío.
Luego se levanta, me besa y volvemos al trabajo.
Mas tarde
"¿Y me estás diciendo eso ahora?"
Cande esta en estado de shock después de que le conté sobre Vico y yo.
"¿Estás segura de que no te está molestando?" Pregunta y me río.
"Absolutamente no. Quiero que él haga todo tipo de cosas conmigo" le digo y ella sonríe. "¿Qué?"
"Te ves feliz. ¿Entonces vos sos su novia ahora?"
No sé qué contestar. "No lo sé. Realmente no hablamos de eso".
"No quiero que te lastime de nuevo".
Mi estado de ánimo cambia de repente. No quería pensar en lo que pasaría. Beso a mi jefe, estoy en su casa todo el tiempo, amo demasiado a su hija y ni siquiera estamos juntos.
Cande tiene razón. ¿Cómo pude ser tan tonta?
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Su Salvación
RomanceVictorio D'Alessandro, 34, es un empresario que aún llora a su esposa que falleció hace un año en un grave accidente. Lo convirtió en un hombre frío y duro para la gente, pero es cálido y cariñoso con su hija Paloma de cinco años. Su vida da un vuel...
