- ¿Y tú, quién carajos eres? - grité cuando el chico de ojos verdes cayó encima mío.
Esta escena podría parecerse a muchas de las que he visto en las novelas. La que todos llaman "el encuentro predeterminado con el protagonista". Lo que siempre me preguntaba cuando esto sucedía era cómo no estaban incómodos en esa posición, y encontré la respuesta... son actores. Obviamente es súper incómodo y nada romántico tener a un extraño encima tuyo.
Rápidamente me levanté dándole un golpe en el pecho con el puño, mientras él chocaba y caía sobre las cajas polvorientas que estaban arrinconadas junto a la ventana.
- ¡Te haz metido con la mujer equivocada, patán! - grité mientras me ponía en posición de lucha, al estilo karateca Shitō-ryū que practiqué cuando era niña. La verdad no tenía idea de lo que estaba haciendo, pero nunca está demás recordarlo en el camino.
- ¡Espera!... - el desconocido estaba tratando de hablar. Se le hacía complicado quizás por el golpe que le di en la boca del estómago - por favor, shhh...
- ¿Thomas? - Oí decir afuera de mi ventana - ¿Thomas, dónde estás? - volvió a decir aquella voz femenina
El chico joven de tes blanca, flaco y alto se levantó apresurado a cerrar la ventana.
¿Le tiene miedo acaso?
- Escúchame, no soy ningún desconocido - dijo finalmente casi susurrando - muy al contrario... - se detuvo a pensar - por cierto, ¿quién eres tú?
- ¿Realmente crees que voy a responderte? - dije enojada, podía sentir como mi cara esta roja por la moledtia que me causaba aquel ser humano - ¡Haz entrado por la ventana! - señalé - ¡No por la puerta!... sino por la ventana - repetí señalando el gran marco de vidrio transparente.El extraño dió un gran suspiro y dijo finalmente:
- Mi nombre es Thomas Beneditt - mencionó, mientras buscaba donde sentarse
- Ya ¿y?El chico parecía sorprendido por mi respuesta.
- Soy al que todos conocen como "el chico más inteligente de esta ciudad", quizás haz oído hablar de mí.
- Como quizás no - señalé - Y eso sigue sin responder a mi pregunta, de por qué carajos entraste por mi ventana... sabes qué, no tiene caso hablar con un desconocido voy a gritar y llamar a la policía - respiré hondo y cuando estaba apunto de dar el grito de auxilio más fuerte de mi vida una mano tapó mi boca.
- Sé que esta situación es difícil de creer, pero soy tu vecino. - dijo mientras me miraba fijamente en un espacio muy reducido entre los dos, casi y podía oler el perfume del shampoo que usó para asearse - voy a retirar mi mano porque no me parece apropiado tratarte así, pero por favor promete que no gritarásAsentí como respuesta, retiró su mano y adivinen qué hice... obviamente grite igual. Como si fuera fácil confiar en un extraño:
- ¡Auxilio!
- Espera... lo prometiste - alcanzó a decir mientras me arrinconaba en la esquina nervioso y sacaba algo de su bolsillo¡mierda, mierda, mierda! Estoy jodida, voy a dejar a Emma sin madre. Pensé asustada mientras cerraba los ojos.
- abre los ojos, no voy a lastimarte - dijo
Lo primero qur vi fue su identificación decia que habia nacido en 1998 y que la dirección de su domicilio era...
- ¡Oh, mierda! Realmente eres mi vecino, pero ¿entonces por qué entraste así? ¡No lo entiendo! Existe la puerta ¿sabías?
- Claro que lo sé, no uses el sarcasmo conmigo - escuché decir como si él fuese mayor que yo - solo que me estaba escondiendo de alguien
- ¿Alguien quiere hacerte daño? - pregunté alarmada
- No - contestó avergonzado - me estoy escondiendo de mi ex¡Uy, no! Para qué me dijo eso. De repente un flashback volvió a mí, el más destacado de mis momentos con Derek. El momento definitivo de nuestra relación.
- Ya no te amo - dijo él mientras estaba sentado en la banca del parque
- ¿Qué? ¿Por qué dices eso? - pregunto inquieta
- Porque no te amo - Derek lo decía como si decir "ya no te amo" no tuviera ningún efecto en nadie, mucho menos en él. No lo entendía estaba confundida, habíamos pasado un fin de semana espectacular y de repente todo cambió ¿será que su nuevo trabajo lo estresa mucho?
- Por favor, no me digas que quieres terminar conmigo - Sí, así de patética era. Incapaz de dejar de depender de él y capaz de rogarle por su amor - Te prometo que no te molestaré cuando sé que tienes trabajo por hacer, pero ahora no lo sabía... solo quería hacerte una visita sorpresa...
- No tiene sentido estar juntos - dijo interrumpiéndome, mientras seguía mirando a la pareja que estaba al frente nuestro
- Pero es extraño hasta hace poco estábamos súper bien
- Lo fingí
- No termines conmigo así - dije sollozando - prometo que esta vez te daré más espacio.Y ese fue solo el inicio de nuestra relación como enamorados. Debí de haber sabido, que su extraño comportamiento fue acausa de otra mujer. Debí de haber sabido que él y yo no estábamos en una historia de Disney o en una novela coreana porque nada era rosa en nuestra relación. Debí de haber sabido que esa no sería la primera vez.
- Entonces... - tomé una gran bocanada de aire y luego suspiré - ¿me estás diciendo que solo estas aquí y así porque eres un cobarde? - dije sin más preámbulos
- Oye, no me conoces - respondió enfadado
- Sí, tienes razón. Pero de lo que estoy segura es que no estás siendo lo suficientemente claro con lo que sientes y por eso te andas escapando. Si ya no quieres estar con ella, solo dile que no te siga. Que merece a alguien más valiente que tú - me reí - quizás no lo ves así, pero para ella venir a verte pese a que han terminado... asu, de verdad hay que tomar muchísimo valor para hacer algo así. Mientras que tú, te escondes en el almacén de alguien más.
Así que en mi sano juicio los dos no la tienen clara. Ella porque cree que aún tiene oportunidad contigo; y tú, porque estas escapando de ella cuando deberías de enfrentarla y decirle lo que en realidad sientes.De hecho, Thomas jamás lo había pensado así. Creyó que la distancia entre ellos sería lo suficientemente claro para definir ahora su relación.
- Tienes razón - dijo mientras miraba al suelo. Parecía que estaba apunto de querer llorar, pero no fue el caso.
De repente, ambos escuchamos una voz familiar acercándose:
- Thomas, ahí estabas. Llegaste un poco antes de lo pactado. Veo que ya conoces a mi hija, Meg. Meg, él es Thomas Beneditt. Tiene 23 años y es un joven talentoso, súper conocido en todo el pueblo por su capacidad con los números. Podría decirse que es una calculadora humana jajaja por lo que tiene muchas chicas a su alrededor rogando por su atención. Es un chico espléndidamente perfecto - dijo mi mamá.
¿Acaso me está tratando de emparejar con él? ¡No, no viene al caso! Es mucho más joven que yo. Él tiene 23 años y yo pronto cumpliré los 31.
- Gracias por tremenda presentación - dijo Thomas con una sonrisa moderada, podría jurar que estaba solo fingiendo no verse dolido por la conversación previa que tuvimos - de hecho acabo de conocer a su hija, tiene una actitud... que destaca por muchas cosas
¿Me acaba de insultar o qué?
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No te pertenezco
ChickLitMeg está dispuesta a huir a toda costa de su pasado y su ex, sin saber que en realidad quiere huir de ella misma. En el camino se tropieza con un chico que nada entienden de relaciones, una gimnasta obsesionada con encontrar a su hombre perfecto, un...