Cap. 5 "Ignorados"

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Harry estaba emocionado, había ganado una "batalla", doblegó la mirada del rubio.

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Draco esperaba en la biblioteca con un libro entre sus manos.

Ron llegó apresurado con los pergaminos arrugados entre los brazos, con la respiración agitada, gotas de sudor bajando por su frente y el cabello alborotado. El chico era un completo desastre. 

El rubio se planteó que tal vez esto sería más difícil de lo que pensó. 

-Lo siento.- dijo el pelirrojo apoyando todos sus papeles sobre la mesa tratando de recuperar la respiración- Harry quería que lo acompañara a estudiar con Ginny y Hermione- el rubio miraba como el pecho del chico subía y bajaba frenéticamente.- Tuve que mentirle para que no me siguiera.- finalizó el chico con una expresión avergonzada.

El rubio lo miraba con el ceño fruncido, supuso que para llegar a tiempo el pelirrojo tuvo que correr desde el otro lado del castillo; una distancia bastante considerable.

-Lo que hagas tú o el estúpido cuatro ojos.- dijo con voz fría, mientras cerraba el libro y lo dejaba sobre la mesa.- Me tiene sin cuidado.- se inclinó un poco hacia él.- Pero que te quede claro, si te atreves a llegar un minuto tarde, te saco los ojos por hacerme perder el tiempo.- dijo finalmente sin suavizar la mirada.-

Ron tragó saliva, pues sabía perfectamente que el rubio no bromeaba. ~Lo siento~ la expresión del pelirrojo paso de vergüenza a terror en segundos.

-Ahora siéntate.- el chico obedeció sin decir más.

Una hora había pasado, el tiempo de estudio era agradable para ambos. A pesar de todo pronóstico el pelirrojo de verdad se estaba esforzando, y eso el rubio lo agradecía internamente.

-Oye Weasley.- lo interrumpió el rubio.-

-hmm.- respondió el pelirrojo sin levantar la vista de lo que estaba haciendo; y no porque no quisiera ver aquellos hermosos ojos de cerca, sino porque bien sabía que la "concentración" se le iría por el caño.-

-¿Por qué no le pediste ayuda a Granger?- Draco se acostó sobre sus brazos, como si fuera un niño pequeño. Miraba como se movía aquella melena rojiza.- ¿O al maldito de Potter?- con su mano alcanzó esos cabellos rebeldes y utilizando dos dedos comenzó a tocarlos.-

Ron se tenso al sentir pequeños jalones en sus cabeza, trato de seguir escribiendo fingiendo que aquella acción no le provocaba nada.

-Hermione es muy lista.- tomó aire antes de proseguir.- Pero… es muy muy estricta, y no puedo seguirle el paso.- tragó saliva, pues aquella mano seguía tocando su cabellos.- Y Harry, pues no es bueno para explicar las cosas.-

Draco escuchaba vagamente la explicación de Ron, realmente no le importaba mucho. Solo sintió la necesidad de tocar ese nido que tenía el chico por cabello. Era un poco suave al tacto, había crecido bastante desde el último año.

¿Así se sentirá el cabello de Potter?

-foy-

-¿Malfoy?.- 

-¿Qué?- dijo en tono molesto por su propio pensamiento.

-Me estás lastimando.- Ron señalaba la mano que apretaba con fuerza su cabellera. El rubio lo soltó rápidamente.

-¡Deberías peinarte, tu cabello es un asco!- soltó sin más, apartando la vista del chico que lo miraba con una expresión confundida.- Bueno es todo por hoy, vámonos.- tomó los escritos del chico y los metió a su bolso.- Los revisaré y mañana te los devuelvo.-

-Ok.- fue lo único inteligente que se le ocurrió decir. Lamentándose por no tener una mejor conversación.-

Caminaron por el pasillo juntos sin pronunciar ninguna palabra. tratando de ignorar el incómodo momento que habían pasado minutos antes.

-¡Oh mira!- Señaló Draco en dirección a la entrada del gran comedor.- La sangre sucia y el estúpido de Potter, parece que tus niñeras te están esperando.- se burló.

-Oye- dijo Ron impidiendo que el rubio siguiera caminando.-

-¿Ahora qué?- regreso su mirada al chico.-

-¿Podrías dejar de decirles así?- Weasley saco toda la valentía que tenía, no le gustaba que hablará así de sus amigos.-

El rubio reflexionó unos segundos.

-Claro que podría.- fijó su mirada en los ojos verdes.-

-¿De verdad?- sonrió el pelirrojo. Y el rubio asintió.-

-Pero resulta que no quiero, ninguna estúpida zanahoria parlante me va a decir que tengo que hacer.- El rubio se giró dejando al pelirrojo solo en el pasillo.-

Ron resignado se reunió con sus amigos, juntos entraron al comedor y tomaron asiento en el mismo lugar que el día anterior. 

Ambos chicos se dieron cuenta que el rubio ya estaba ahí,  cerca de Blaise y Theo. 

El rubio comía y platicaba animadamente con sus compañeros. Ignorando las miradas recelosas de ciertos Gryffindors.

Blaise nuevamente se acercó a Draco, susurrándole algo al oído. Los leones miraban atentos. Pero en esta ocasión, la serpiente no alzó la mirada. 

Harry bajó la cabeza y comenzó a comer, se sentía molestó.- ¿Acaso finge que no me ve?.- 

Tal parece que los leones fueron ignorados.





Enamorado de una SerpienteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora