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Las horas pasaban y la ausencia del rubio comenzaba a notarse.
Las salas comunes empezaban a llenarse con la llegada de varios alumnos, entre ellos se encontraba el grupo de serpientes más distinguido.
La pelinegra buscaba entre la multitud a su rubio amigo. -¿Dónde se metió Draco?-
-Tal vez este con… Ya sabes quien.- Hablo el moreno.
-Puede ser.- Dijo mirando al chico.- Iré a buscarlo.-
Tengo un mal presentimiento.
….
El rubio estaba semidesnudo, su camisa había sido retirada y su ropa interior a la vista.
Tom observaba detalladamente cada parte del cuerpo del chico, acariciaba delicadamente sintiendo la tersa y suave piel del ojigris.
Jamás había tenido un cuerpo así debajo de él. Acercó su rostro al cuello del rubio para aspirar su exquisito aroma, aprovechando la cercanía beso y lamió su cuello bajando hasta su pecho.
El rizado podía sentir cómo el cuerpo ajeno se tensaba con sus toques, acción que le excitaba demasiado. Sin perder más tiempo comenzó a desvestirse.
Los ojos de la serpiente se llenaron de lágrimas, su corazón corría ante la sensación de asco que le provocaba Riddle. Odiaba sentirse débil e incapaz de proteger su propio cuerpo.
Aún así luchaba por no cerrar sus ojos.
-Eres tan hermoso.- Riddle besaba y jugaba con los pezones del chico.-No sabía que el cuerpo de un hombre me excitaría tanto.- Succionó la piel del rubio dejando una marca roja en ella.- Seré amable.- Bajo su mano para tocar el elástico de la ropa interior.- Lo prometo.-
Riddle comenzó a bajar la ropa del rubio, hasta que el fuerte ruido de unos golpes en la puerta lo desconcertó. Sin pensarlo tomó su varita.
-Soy yo.- La voz de la pelirroja se escuchó del otro lado.
Riddle se tranquilizó -¡Lárgate!- Gritó, volviendo su atención al rubio.
-¡Es urgente!-
El rizado molesto se puso de pie y deshizo el hechizo que tenía sobre la puerta.
-Mas te vale, que sea import…- Al abrir la puerta fue recibido por un fuerte y atinado golpe en el rostro.
El chico cayó al suelo, solo para seguir recibiendo los golpes del azabache. Pronto el rostro del rizado se cubrió de sangre.
-¡Eres un maldito!- Golpeaba Harry con furia.- ¡Te voy a matar!
El rizado mantenía una sonrisa.
El ojiverde, soltó al chico al notar que este no se movía. Pasó de largo y corrió hacia el rubio, su corazón se partió al ver el estado en el que se encontraba. Quitando su bata cubrió el cuerpo del chico.
-Draco, ¿Puedes escucharme?- El azabache tocaba la mejilla del rubio, intentando captar su atención.
Los ojos de la serpiente derramaban lágrimas, su cuerpo había llegado a su límite, ya no podía resistir más; con una imagen borrosa del león cerró sus ojos.
-¡Draco!- Gritó el león.
Las carcajadas de Tom, pusieron al azabache en alerta.
-Que inoportuno, Draco y yo estábamos por pasar un buen rato juntos.- Se puso de pie y apuntó a Harry con su varita.- ¡Expulsó!-
Harry no tuvo tiempo de contrarrestar el ataque.
Tom se acercó al azabache quien había salido volando.- Primero me desharé de ti, eres una gran molestia.-
El rizado estaba listo para conjurar un nuevo hechizo, y la varita de Harry se encontraba a varios metros de él.
-¡Petrificus totalus!
Tom quedó paralizado ante el hechizo, la llegada oportuna del profesor Snape había salvado al azabache.
-Profesor.- Hablo Harry.
-Lleva a Draco a la enfermería.- Dijo con voz severa acercándose a Riddle.- Yo me encargo de él.-
El león asintió y se dirigió al rubio, cubrió su cuerpo y tomando en brazos salió del salón.
En el camino se encontró con Dumbledore, quien con una palmada en el hombro le hizo saber que todo estaría bien.
…
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Enamorado de una Serpiente
Teen FictionDicen que los Gryffindor y los Slytherin son enemigos naturales... Pero, ¿qué pasa cuando un accidente rompe esa barrera? Ron Weasley jamás pensó que un simple incidente en las regaderas lo haría ver a Draco Malfoy de otra manera. Sin embargo, ese e...
