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La serpiente se le había escapado y estaba molesto por eso, si no fuera por sus amigos Riddle habría tomado al rubio por sorpresa.
El tiempo se le estaba terminando, solo dos semanas y el torneo llegaría a su fin. No podía darse el lujo de perder más tiempo, trato de acercarse a él para hacer las cosas más sencillas pero la resistencia del rubio lo sacaba de quicio.
Nunca nadie lo había rechazado de tal manera, y el hecho de que fuera un hombre quien se negara, le hería el orgullo.
Tom Riddle era el tipo de persona que se aburre fácilmente después de conseguir lo que quiere. El reto de conquistar al rubio se había convertido en su prioridad.
Desde que conoció a la serpiente quedó prendado.
Esa mirada fría y palabras hirientes lo atraparon desde el primer instante, el deseo ardiente de someterlo y lastimarlo acaparaban su mente.
La idea de hacer llorar a un niño bonito de alto nivel le hacía estremecer.
Lo perseguirá hasta conseguirlo.
…
Tom llegó con la idea de molestar al rubio, pero al entrar a la sala notó que el lugar junto al chico había sido tomado.
Un chico con anteojos y desarreglado se encontraba demasiado cerca de su objetivo, pero a diferencia de cuando el rizado estaba a su lado este se veía ¿feliz?
La imagen del rubio siendo tímido le molestaba, él quería ser el responsable de poner esa expresión en su rostro.
Tom se acercó a la mesa no permitiría que nadie le arrebatará a la serpiente.
-Hola Draco.- El rizado colocó una de sus manos sobre el hombro del rubio.- Que triste, quería comer contigo…-Miró a Harry con desagrado.- Pero veo que mi lugar ya está ocupado.-
Las miradas de Harry y Riddle chocaban.
-Puedes sentarte.- Hablo Harry levantándose de su lugar.
-Potter, espera.- Giro el rubio al ver como el león se apartaba.
Riddle sonrió.- Gracias.- El rizado aún mantenía su mano sobre el rubio.
-Malfoy y yo.- El león golpeó la mano del chico para alejarlo de la serpiente.- Ya nos vamos.- El ojiverde tomó la mano del rubio ayudándolo a ponerse de pie.
Antes de salir el león le hizo una advertencia.
-No lo vuelvas a tocar.- El león puso su garra sobre el brazo del rizado haciendo presión sobre él.
La sonrisa de Riddle desapareció.
Harry salió del lugar tomado de la mano de Malfoy, las miradas de los presentes no daban crédito a tal escena.
….
Harry sostenía con fuerza la mano del rubio, quien lo seguía en silencio.
-No sé quién es, pero no me gusta.- Habló al fin el azabache.
-Tampoco me gusta.-
El león se detuvo para mirar de frente a la serpiente.
-No lo quiero cerca de ti.- Se acercó a él, para depositar un suave beso en sus labios.
-¿Celoso Potter?- Sonrió divertido.
-Un poco.- Admitió el león.
-¿Eres idiota? Jamás me interesaría en alguien tan arrogante como él.- Se acercó al León para abrazarlo, era la primera vez que el rubio tomaba la iniciativa.- Me gusta más el tipo torpe y atrevido, sin sentido de la moda y sincero.- El rostro del rubio estaba rojo, algo ya común cada que el león estaba cerca.
-Un momento.- Se separó el ojiverde.- ¿Estás diciendo que te gusto? ¿O sea Yo, Harry Potter?-
-¿Por qué saldría contigo si no me gustaras?- Pregunto confundido el ojigris.
-¿Estamos saliendo?-
Los chicos se miraron sin comprender lo que el otro decía.
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Enamorado de una Serpiente
Teen FictionDicen que los Gryffindor y los Slytherin son enemigos naturales... Pero, ¿qué pasa cuando un accidente rompe esa barrera? Ron Weasley jamás pensó que un simple incidente en las regaderas lo haría ver a Draco Malfoy de otra manera. Sin embargo, ese e...
