Cap. 37 "Una vez"

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-A si que tú y Malfoy ¿Ya están saliendo?- 

Harry guardó silencio por unos segundos.- ¿Eso creo?-

El azabache decidió contarle a sus amigos la situación con la serpiente y más que nada le debía esa explicación a Ron. El trato seguía en pie aún cuando el pelirrojo ya había sido rechazado.

El león creía que era lo correcto y más aún por si el pelirrojo aún guardaba algún sentimiento por el rubio.

-¿Eso crees?- Pregunto la castaña.

-Bueno, él sabe que me gusta y puedo intuir que no le soy indiferente.- Sus amigos lo miraban confundidos.- Además nos hemos… Ya saben.- Sonrió apenado.- Besado.- 

La expresión de vergüenza en Harry era divertida, a los leones les parecía algo tierno de admirar.

-Bueno Harry, eso no significa que estén saliendo.- Hermione no quería arruinar el ánimo de su mejor amigo, pero consideraba necesario que tuviera las cosas claras.

-¿No le has pedido que sea tu novio?- Ron entendía el punto de la castaña.

-Bueno, no realmente.- Harry le había dicho en varias ocasiones al rubio lo que sentía, pero él no lo había hecho.

-Harry, es mejor aclarar las cosas… Solo así podrán estar seguros que sus intereses son los mismos.- La castaña tomó la mano del León.- Y nadie saldrá herido.-

-Hermione tiene razón.- Hablo el pelirrojo.

El león se quedó pensativo, él estaba seguro de sus sentimientos por Malfoy… ¿Pero qué hay de Malfoy? Aún cuando la serpiente siempre terminaba cediendo ante el león, este jamás le había dicho lo que sentía.

Riddle tenía una obsesión con Malfoy.

La arrogancia y belleza del rubio le excitaban de sobremanera, nunca había conocido a una persona capaz de hacerlo enloquecer como lo hacía la serpiente.

Siendo sinceros, nunca pensó sentirse atraído por un hombre, y no es como que estuviera enamorado de Draco simplemente necesitaba hacerlo suyo.

Tener el cuerpo del chico rogando por sus caricias, marcar cada parte de su pálida piel y hacer que esos hermosos ojos plata lloren de placer.

Una vez, solo necesitaba tenerlo en su cama una sola vez.

-Vamos a cenar.- El rubio tenía hambre, se había saltado la comida por culpa de Riddle.

Blaise y Theo se pusieron de pie, mientras caminaban al comedor se mantenían en silencio cada uno lidiaba con sus demonios.

Al llegar se percataron de la presencia de la pequeña serpiente, quien se encontraba platicando animadamente en la mesa enemiga.

Si bien esto les resultaba extraño, ninguno tenía intenciones de arruinar el momento.

Mientras miraban a su pequeña amiga, las serpientes no pudieron evitar mirar más allá. La miraba de Blaise se encontró con la del pelirrojo quien le sonreía.

Hoy si encontraste lugar ¿Eh?

Apartó la vista y fue directo a su lugar, Theo miraba como la atención de la castaña era robada por Krum, moría de celos pero no tenía derecho a reclamar nada; bajó la mirada y caminó junto a Zabini.

La serpiente buscaba al azabache, pero su lugar estaba vacío.

Eso le dejaba una sensación extraña, tenía ganas de verlo, ¿Desde cuándo sentía la necesidad de tenerlo cerca?

El rubio trató de ignorar el sentimiento, siguió su camino y tomó asiento frente a sus amigos.

Sin darse cuenta la serpiente cuidaba celosamente la entrada del comedor esperando la llegada del León.

-¿Esperas a alguien?

El rubio se asustó al sentir la cercanía de unos labios en su oído.

-¡Maldita sea Riddle!- Gruño la serpiente, alejando al chico con su mano.

-Lo siento, ¿Te asusté?- Sonrió para después sentarse al lado del rubio.

-¿Qué quieres?- Habló el rubio con fastidio, se estaba cansado de la persistencia del rizado.

-Nada, solo quiero cenar tranquilamente… A tu lado.- Riddle miraba fijamente a la serpiente.

-No fastidies.- El rubio miró molesto al chico, odiaba el descaro de algunas personas.

-No te enojes Draco, como ya te lo había dicho solo quiero que seamos amigos y los amigos hacen cosas juntos como cenar.- 

Theo y Blaise miraban la escena, normalmente el rubio ignoraba a cualquiera que se le acercará, pero ese chico lograba sacar de sus casillas al Slytherin.

Draco salió del comedor molesto, la presencia del rizado era insoportable. Caminaba por los pasillos echando chispas sin darse cuenta que sus pasos eran seguidos.

Un baño, eso era lo que necesitaba en este momento… Calmar su ira y ansiedad bajo el calor del agua. Sin perder tiempo corrió a su dormitorio para buscar ropa limpia.

Una vez dentro de las duchas comenzó a desprenderse de sus ropas.

El agua caliente caía por todo su cuerpo, llevándose así todo el estrés que sentía minutos atrás, dejando solo el deseo de ver a Harry.

 
Agarró el jabón y talló cada parte de su esbelta figura; una vez terminado enjuagó perfectamente, cerró la llave y salió dejando gotas de agua por todo el piso.

Secó su cuerpo , colocó loción y se puso la ropa limpia. Después peinó su cabello, se vio por última vez en el espejo y salió de la habitación. 

Cuando se dirigía a su habitación fue tomado por sorpresa.

-¿¡Qué mierda!?- Gritó al sentir como era tomado con fuerza.

...

Enamorado de una SerpienteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora