-Te amo...-
Ash y May, dos chicos que viajaron juntos, quienes llegaron a despertar sentimientos más allá de su comprensión. Se reencontraran después de tantos años, en un gran Festival al que fueron invitados.
Siendo ya grandes celebridades, habien...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
— ¡Hey! ¿Listos para irnos? —preguntó Jane animada.
— Oh, ¡Por supuesto que sí! Vamos chicos —dichas las palabras del azabache fueron al centro comercial.
#Centro comercial#
Caminando por ahí Ash encontró un local donde en la vitrina se podía apreciar un cinturón Pokémon de muy llamativo.
A lo que el azabache procedió a correr a la ventana frontal del local y estamparse en esta maravillado junto con Pikachu.
— ¡WOOOOW! ¡Miren eso! Es... Bellísimo —decía ilusionado junto con su amigo amarillo.
— Pika pi.
— Pues, vamos al local a comprarlo —sugirió Clemont, a lo que el azabache entro como un rayo al establecimiento.
— Disculpe ¿Cuánto vale ese cinturón Pokémon? —inquirió el azabache apuntando a dónde se encontraba el objeto.
— Oh, déjeme ver —el encargado sacó una bitácora buscando el precio de dicho objeto— pues, eso cuesta unos...
De repente, suena una especie de alarma desde el celular del empleado.
— ¡Oh! Hora de mi descanso, genial —y ya sin decirle el precio se dirigió a la entrada del local.
— ¿Qu-? Espere ¿No me iba a decir cuanto costaba el cinturón de Pikachu? —preguntó el azabache decepcionado
— Oh... No jeje, es hora de mi descanso y cuando es hora de mi descanso no atiendo a nadie.
— Pero, solo tiene que decirme cuánto cuesta, no es tan difícil.
— Si, pero no —concluyó el encargado marchándose con el lunch que le había preparado su mami.
— Pero al menos dígame cuánto va a durar su descanso —suplicó Ash siguiendo al empleado de manera persistente.
— Media hora ¿Ya me dejas en paz? —en este momento se puede confirmar, que a no a todos les importa si eres una super celebridad mundialmente conocida, el descanso del empleado es su descanso, y NADIE lo interrumpe ni fastidia, ni porque fuera el apocalipsis.
— Ni porque soy el campeón de las regiones me tratan bien —murmuró.
— De acuerdo, entonces volveremos en media hora ¿Le parece? —acordó el Moreno
— Si, claro. Ya largo, no me dejan comer mi tortita en paz —contestó el empleado dando mordisco a la tortita de jamón.
— Bien, vamos Ash, volveremos en media hora.
— De acuerdo pues.
Los chicos se fueron a caminar por el gran centro comercial mientras el descanso del hombre terminaba.