Nam tardo bastante en recobrar el conocimiento. El médico que se ocupó de la herida les dijo que el estado del anciano era muy grave; la infección había hecho mella en su cuerpo y se movía agitadamente en el lecho presa de la fiebre. Jimin poco podía entender de las descabelladas alucinaciones del anciano, salvo el nombre de Yoongi, que repetía una y otra vez.
Jimin no había pasado más miedo en su vida. No sabía qué había sucedido en el Circle F y Nam no estaba en condiciones de contárselo. ¿Qué sería aquello tan terrible que había llevado hasta allí, herido y al borde de la muerte, a aquel entrañable anciano?
Jimin no acertaba a imaginar qué se le habría ocurrido a Kang en esa ocasión. Yoongi poseía una confesión firmada que podría arruinar al banquero y éste no se atrevería a hacer nada que destrozara su reputación. Jimin jamás habría permanecido en Dry Gulch si pensara que Yoongi corría peligro. Sin embargo, si el joven estuviera a salvo, Nam no estaría allí, debatiéndose entre la vida y la muerte.
—¿Ha dicho algo? —preguntó Jungkook entrando en la habitación.
—Todavía sigue inconsciente —respondió Jimin—. Tiene una fiebre muy alta, espero que consigamos bajársela.
—Sólo una cosa le traería hasta aquí, Jimin. Yoongi tiene graves problemas.
—Ya no puedo esperar más. Me dirigiré al Circle F y me enteraré por mí mismo. Cuando los vigilantes me sacaron de allí, todo iba viento en popa. Santo Dios, no saber qué ocurre está a punto de volverme loco.
—¿No crees que ha llegado el momento de que admitas que amas a Yoongi? Te he observado estas últimas semanas y no eres tú mismo, hermano. Lo echas de menos y lo sabes, ¿por qué luchas contra ello?
—Lo sabes tan bien como yo.
—Entonces ¿por qué demonios...?
Justo en ese momento Nam gimió y dijo algo, interrumpiendo la pregunta de Jungkook. Jimin se inclinó sobre el anciano, y sintió un rayo de esperanza cuando éste abrió los ojos y pareció reconocerle.
—Nam, soy Jimin. ¿Puedes contarme qué ha sucedido?
El anciano se humedeció los labios con la lengua y trató de enfocar la mirada.
—¿Jimin? ¿Eres tú de verdad? —pronunció con la voz débil y ronca—. ¿Lo he conseguido?
—Te encontró uno de mis vaqueros no muy lejos de aquí. No voy a engañarte, Nam, estás bastante mal. Al parecer la herida ha estado demasiado tiempo sin tratar. ¿Quién te disparó? ¿Por qué no intentaste encontrar a alguien que te curara?
—No tenía tiempo —dijo Nam entre jadeos—. Kang...
—¿Qué pasa con Kang? ¿Te ha disparado él?
—Fue uno de sus hombres.
—¿Por qué?
—Porque me retenían en una cabaña en una vieja mina. El señorito Yoongi se negó a casarse con él y amenazar mi vida fue la única manera que se le ocurrió para obligarlo a ceder. Me dispararon mientras escapaba. Lo único que pensé fue que tenía que llegar hasta aquí.
Jimin se quedó pasmado y le miró boquiabierto.
—¿¡Qué!? ¿Cómo es posible que pueda forzar a Yoongi a hacer algo cuando él posee la confesión que le obligamos a escribir? Podría arruinarle cuando quisiera.
—Nos robaron la confesión —masculló Nam—. Cuando el señorito Yoongi te siguió, dejó el rancho sin protección. Y, por si eso no fuera suficiente, nos quitaron también el dinero de la venta del ganado cuando regresábamos al Circle F. El señorito Yoongi necesitaba efectivo para pagar los impuestos y Kang le prestó el dinero a cambio de que se casara con él.
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Un amor extraño
FanfictionCon una bala alojada en la espalda y una partida de vigilantes siguiéndole el rastro, Park Jimin se esconde en el primer sitio que encuentra antes de perder el conocimiento: un destartalado rancho en medio de la nada. Cuando se despierta está siendo...
