Finalmente llegando a casa, lo primero que hizo Donghyuck fue tirar las llaves en la mesa, frotando su rostro.
Claramente iba muy tenso y podía sentirlo en sus hombros, así como en Jaemin que iba detrás, quitándose los zapatos y tratando de ser firme.
—¿No vas a decir-
—No, Jaemin. Mejor no hablemos~
Pero no podía seguir así. Estaba a punto de derramarse el vaso.
—¡No!—Tomó del hombro al mayor, dándole la vuelta. La camisa de manga larga que traía puesta sobre la corta se salió de su sitio, por el movimiento brusco.—Necesito hablarlo.
—¿Qué necesitas decir Jaemin? Qué más tienes que decir... Para qué.—Se encogió de hombros, con los ojos llorosos. Su nariz empezaba a enrojecer, a diferencia de su pareja, quién ya venía luciendo así desde minutos antes de llegar.
—¿De verdad vas a hacer esto? Me vas a hablar como si no te importara un demonio....
—Para empezar... ¿Importa ya?. ¿No hemos llevado muy lejos esto?
No era precisamente lo que Jaemin creía capaz de oír, salir de la boca de Haechan. El moreno siempre se preocupaba por ser empático y lo más humano posible a la hora de hablar... Pero lo que acababa de decir, era muy despiadado.
Las lágrimas se salían por su cuenta, de los ojos de Nana.
—¿Por qué haces todo esto?... N-No estás siendo tú, Hyuck.
—¿Cómo? ¡Dime cómo quieres que actúe!. Seguimos aferrados a lo que tenemos, pero Jaemin... Tú y yo nunca hemos tenido nada. ¡Dime cuándo fue real algo de lo que somos! Es una historia distorsionada, un cruce mal tomado....—Haechan también estaba llorando, pero de impotencia.—¡Me aferré a ti por tanto tiempo! Pero tú y yo nunca estuvimos realmente juntos. Solo hemos decidido juntarnos para vivir individualmente.
—D-Dong... Donghyuck. Por favor, no digas eso.—Su voz era temblorosa, y las palabras se cortaban.—Ya es suficiente...
—Tú querías terminar de hablar... Tú querías llegar hasta aquí, y ahora no quieres terminarlo.—La risa de la ironía, era demasiado amarga, para lo que la recordaba.
—¡Pero no tenías que obligarme a ver cómo prefieres a alguien más!—Gritó a lo último el azabache, con agonía y dolor.
—¡Qué hago, Jaemin! ¡Dime qué hago!. ¡No es como si no me hubieras traicionado! ¡No es como si tú hubieras querido esto en verdad, antes de irte con alguien más!. Soy el maldito reemplazo, de lo que no pudiste lograr.
Desgarrarse la voz peleando, viéndose a los ojos como nunca lo hicieron. O como siempre lo evitaron, más bien.
—¡Reemplazo de qué! ¡En verdad te he amado!
—Por supuesto que sí...—El castaño se acercó lo suficiente para poder expresar lo que sentía.—Me has amado como te ha convenido. Es la clase de amor que te ha quedado, luego de destruirme aquí. Encerrado en este sueño. En la burbuja que ha quedado más a tu gusto, mientras que libremente te importa una mierda seguir mintiendo.
Se escuchó un sollozo y nada más por unos segundos.
Haechan apartó su mirada con una sonrisa melancólica.
—Dime por qué mierda me sigues desgastando. Sigo en tu vitrina, sigo tomando tu mano, sigo besándote, sigo fingiendo que esto es real. Fue más real cuando besé a RenJun, de lo que es mirarte a la cara ahora.
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NaHyuck's Zone/ One Shots
FanfictionEscritora muy fan del shipp, incapaz de seguir creando OS a diestra y siniestra, sin sentir que llena su borrador de historias que no salen a la luz. ¿Quiere leer NaHyuck? Problema resuelto. #15 Haechan 19/01/23
