El cabello de Lee Donghyuck era más largo.
Su estilo era aún mejor. Su chaqueta, los pantalones pegados, incluso usaba botas de tacón alto y opacaba absolutamente a todos los universitarios.
También llevaba anillos, piercings. Era fuera de lo normal la manera en que lucía, era como ver a un ladrón de corazones, si es que se pudiera poner título a su oufit.
Pero aunque le desagradaba un poco llegar y conseguir todo de cabeza a como lo dejó su memoria, le daba cierta seguridad ver que aquellos lunares seguían en los mismos puntos de su piel, y que esta no cambiaba su tono tostado. O que su cabello dorado seguía siendo rebelde y dándole batallas discretas en medio de su vida cotidiana.
Estás señales minúsculas le hacían sentir que el tiempo no había pasado. Que cuando dejó su vida en Corea, nada se había perdido. Ni siquiera ese inocente amor tan bien ocultado por su corazón.
Después de toda una secundaria conviviendo con él, jamás se atrevió a decirle lo mucho que sentía al verlo. Y le parece un chiste que la vida lo traiga de regreso a coincidir en el mismo lugar. Pero si es la misma ciudad... Si es la misma edad... Si son los amigos en común... ¿Cómo pueden evitarse?
—¡Jaem, es bueno tenerte de vuelta!—Era su voz, dulce y alegre.
Habían chocado miradas en la entrada del dormitorio. Ni siquiera se dió cuenta de lo evidente que fue al quedarse ahí, viéndole.
La sonrisa se formó por si sola en sus labios y decidió mirar al campus mientras se recuperaba y devolvía la vista a ese lindo chico.—Uno siempre vuelve al lugar donde fue feliz, dicen...
El moreno suelta una risita y niega.—Debes aceptar que nos extrañabas. Allá en Estados Unidos no tienes gente como nosotros.
—Te encontré primero a ti, antes que a mi mejor amigo.—Se burla de las ironías, riendo con él.
—¿Eso quiere decir que no te alegras de verme?—Se cruza de brazos sonando ofendido.
—¿Ya estás metiéndote conmigo? Acabo de llegar, dame un respiro.—Seguro se había sonrojado. Sentía su cara calentarse. Pero que rápido se moría de pena cuando las palabras las decía él.
Haechan pareció tomarlo de tan buen humor, que acortó la distancia con un abrazo que significó mucho más que un par de latidos fuertes y claros, o un nerviosismo inmediato para Jaemin. Era una confirmación de que todavía tenía ése efecto sobre él, ese poder de mover hasta la última fibra y de emocionarlo con las oraciones más sencillas.
—Yo también te extrañé~—Dijo solo para ser escuchado por el menor.
Algunas cosas cobraron sentido, como la razón para regresar. Otras se perdieron, como la inseguridad de que no valiera la pena estar allí. Y aunque Hyuck no estaba haciendo mucho en ese instante, el valor que era capaz de darle a su segundo abrazo con él, trascendió más que mil palabras que pudieron haber intercambiado cuando todavía era un chico tímido, que no podía seguirle el paso.
Jaemin correspondió por unos segundos antes que el chico se separase. Seguía procesando lo bien que se había sentido, lo ameno de su perfume y de la calidez que le transmitió.
—Gracias por recibirme.—Le sonríe al mayor.
—No es nada. Espero que me trates tan bien como a Injun, que por cierto está en su habitación, ¿Ya sabes cuál es?
El menor asiente y la sonrisa de Hae reaparece.
—Yo debo irme, pero si hacen planes tienes que incluirme o voy a enfadarme contigo.—Advierte con un tono juguetón, antes de despedirse.—Nos vemos más tarde, tengo que matricularme con tiempo.
—Nos vemos entonces, Donghyuck~
—Haechan para ti, si no quieres morir.—Dice con extrema seriedad antes de volver a su encanto natural y salir de ahí.
Jaemin se llevó una mano al pecho con una sensación de estar recordando lo que se sentía estar gustando de alguien. Y negó sin poder creerlo.
Después de todos esos años, todavía se sentía así por Hyuck.
Solo pudo reírse de sí mismo, de camino a la habitación de Renjun. No le sorprendía nada, más bien fue tonto creer que superarlo era tan fácil como huir.
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NaHyuck's Zone/ One Shots
FanfictionEscritora muy fan del shipp, incapaz de seguir creando OS a diestra y siniestra, sin sentir que llena su borrador de historias que no salen a la luz. ¿Quiere leer NaHyuck? Problema resuelto. #15 Haechan 19/01/23
