En la plena tranquilidad de la mañana, un fuerte dolor en su tórax despertaba a Kirishima obligándole a abrir de sus somnolientos ojos. Sin poder evitarlo su boca soltaba un alarido de dolor obligándole a retorcerse por segundos sintiendo como el sudor empezaba a caer de su frente debido al insoportable dolor que le lastimaba desde adentro. Preocupado por completo sus brazos le ayudaban a sentarse en el borde de la cama mirando como los rayos del sol ya entraban por el ventanal de su cuarto.
-Maldición él debe de haberse ido ya- soltaba aun en pleno dolor.
Rápido y sin fijarse lo que pisaba sus piernas poco a poco le ayudaban a levantarse mirando su reflejo en un espejo grande de su habitación. Con sumo cuidado sus hinchados pies le sostenían frente el espejo agarrando con dificultad de su cabello desteñido hacia atrás. Comenzando a toser trazas de sangre el pelirrojo sentía en cada espasmo como el dolor le calaba fuerte como cuchillos que le atravesaban en seco intentando matarlo.
Sin perder más el tiempo Kirishima alzaba de la camisa holgada que vestía pudiendo ver como una prominencia inusual amoratada se elevaba en sus costillas bajas abriendole paso a su panza de embarazo, adornando dicha elevación varios hematomas morados y heridas rojizas de sangre molida se miraban en su cuerpo dejando muy en claro como el embarazo lo estaba lastimando conforme su barriga había estado creciendo en todos esos meses.
-Hombre, no otra vez- se quejaba tratando de no doblegarse ante el dolor que lo estaba torturando –Porque ahora, ya no por favor...-
Con mucho dolor, los ojos de Kirishima se llenaban de agua mirando triste como su cuerpo ya no era lo que antes admiraba orgulloso no teniendo tampoco a nadie que pudiera decirle lo contrario o darle palabras de apoyo. Apretando los dientes, de forma rápida su quirk endurecía su brazo y parte de su pecho alto cubriendo órganos importantes que pudiesen lastimarle. Mirando satisfecho y a detalle de su quirk cubriéndole sus dedos empezaban a apretar de aquella prominencia que resaltaba sintiendo como sus costillas trataban de acomodarse dentro de él como si fuesen simples piezas de tetris que intentaban darle paso a la que se había salido. Soltando gritos de dolor que ahogaba con sus dientes de tiburón sangre empezaba a escurrir de su boca sintiendo como con ayuda de su peculiaridad la prominencia desaparecía dejando una gran mancha amoratada dentro de su piel más pálida que de costumbre.
Escuchando por fin de un último crujido el mismo empezaba a sentir como el alivio lo abordaba mientras su pulso regresaba a la normalidad pudiendo bajar el dolor en grande escala. Abruptamente, un mareo le destanteaba de su sitio obligándolo a escupir un chorro líquido de sangre sobre su mano. Sin poder asustarse ya por nada, y por el bien de sus retoños, su otra mano tomaba de una camiseta tirada encima de su cama limpiando del rastro rojo sobre su palma y su boca.
-Que desastre- se decía a si mismo tapando de su barriga con su camisa pudiendo saber por fin una de las razones por las que los hombres no debían embarazarse aun fuese por ayuda de un quirk.
Y ahora podía comprenderlo totalmente.
Ahora, su cuerpo que había crecido debido al embarazo no encontraba como expandirse tomándose la libertad de acomodarse como podía dentro de él desacomodando de sus costillas bajas y otros de sus órganos, cosa que probablemente para cualquier persona sin su tipo de quirk ya hubiese sido fatal sin atención médica.
Kirishima constantemente vivía en agonía estando completamente consciente del peligro en el que estaba viviendo y aun así lo ocultaba por completo, después de todo, para él todas aquellas señales que le estaban torturando poco a poco eran buenas pistas de que algo realmente estaba creciendo dentro de él pudiendo olvidar de esa manera el total rechazo de Bakugou y sus padres incluidos.
Y lo amaba. Amaba ese algo que se estaba aferrando a crecer dentro de el.
No obstante, el pelirrojo también sabía el peligro que estaba alcanzando al ya estar bajo algo que comprendía como una amenaza.
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Concepcion no deseada
Fiksi UmumPor obra del destino Kirishima y Uraraka son atacados por un quirk muy peculiar, un poder que les da la habilidad de procrear. Debido a las circunstancias Kirishima queda en cinta sin embargo, Bakugou no estara muy de acuerdo con ello llevando a amb...
