25

110 18 0
                                        

"No creo que te sientas muy bien."

Han reposó su mano sobre la frente ajena por algunos segundos. Minho sorbió su nariz y lo miró sin muchas ganas.

"Estoy bien."

Pero su novio negó.

"Estás demasiado caliente."

El rostro del menor le dejaba saber que tan preocupado se encontraba, en realidad no se sentía bien. Su cabeza dolía. Sus ojos se sentían pesados. Y sus mejillas estaban sonrojadas debido a la alta temperatura de su cuerpo, pero no quería preocuparlo más.

"Es porque te estoy viendo, Hannie."

Sonrió y tomó la mano del contrario, acurrucando su rostro en el brazo del menor.

"Ni siquiera estando enfermo dejas de pensar en ello."

"Estoy bien."

Acercó el cuerpo de Han a la cama, abrazándolo por la cintura y dejando un corto beso sobre su camisa.

"Solo necesito descansar."

"¿Qué pasará si empeoras?"

"Entonces iremos con un doctor."

El brazo contrario lo abrazó por los hombros, mientras su mano libre dejaba caricias sobre su reseco cabello.

"Honnie, no quiero que te pongas peor."

"Veamos una película juntos, entonces me sentiré mejor."

El menor suspiró, y Minho lo miró desde abajo.

"Veamos la película que tanto querías ver."

Terminó por sonreír, haciendo que Minho se aferrara con más fuerza a su cuerpo.

"Hannie."

"¿Sí?"

Sus ojos se encontraron por algunos segundos, su corazón comenzó a latir con fuerza y su cabeza se movió debajo de la mano del menor buscando más contacto.

"Te amo."

El rostro de Han se notaba sorprendido, con los labios semi abiertos y las mejillas sonrojadas.

"Estás delirando."

La sonrisa de su mayor lo hizo sentir aturdido, y las manos contrarias acariciando su cintura lograron que su corazón se acelerara aún más.

"Si no estuviera enfermo juro que te besaría."

Un puchero se formó en sus labios.

"Puedes besarme, nada te lo impide."

"No dejaré que enfermes."

Su mano revolvió el cabello de Minho, y sin decir nada lo abrazó con fuerza ¿Qué tan difícil podría ser cambiarlo de parecer?

...

"¿Crees que sea una buena idea ver este tipo de películas?"

El mayor lo miró desde el sillón, con la manta cubriendo su cuerpo y sus manos sosteniendo un trozo de papel para poder limpiar su nariz.

"Pero claro, si te asustas puedo tomar tu mano."

"Minho, literalmente somos igual de miedosos."

Han se acercó a él con un bote repleto de palomitas.

"Entonces toma mi mano, Hannie."

A pesar de estar sonriendo, el rostro de Minho lucía cansado, y el color de sus labios había desaparecido.

Hannie!!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora