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"Deje que le ayude. "

Minho tomó el bolso de la mujer, así como la maleta que llevaba.

"Gracias, cielo."

¿Por qué no podía dejar de pensar en lo que había escuchado? Había cosas mucho más importantes en las que pensar, pero su cabeza seguía reproduciendo la voz de Minho llamando a su hijo "amor".

Han subió la maleta a la parte trasera del auto de su tía y esperó a que Minho se acercara para hacer lo mismo con la de su madre.

"Asegúrate de cuidar mucho a tu madre, luce distraída."

"Lo haré."

Se miraron por unos segundos, sonriendo con inocencia.

"Bien chicos, muchas gracias por la ayuda."

"No se preocupe."

Minho sonrió con amabilidad.

"Es hora de irnos, Jisung."

Su madre tocó su hombro con delicadeza.

"Seguro, sólo me despediré de Minho. Pueden subir, ya subo yo. "

"Si... "

Su madre sonrió de forma floja y terminó por subir al auto.

"Mmm."

"Cuídala mucho, Hannie."

El menor se giró para mirarlo directo a los ojos.

"También cuídate mucho."

"Lo haré, amor."

Las mejillas de Minho se sonrojaron y Han rozó sus dedos con los contrarios, sabiendo que sus familiares no podían ver más allá de lo que el vidrio les permitía.

"Haré que esto se vuelva una costumbre entre nosotros."

Minho lo rodeó con su brazo libre, sin dejar de jugar con la mano del otro.

"Llámame si necesitas cualquier cosa o si quieres que vaya por ti. "

"Tú recuerda tomar tu medicina."

Han hundió su nariz en el cuello contrario.

"No salgas tarde y procura dormir con la manta más gruesa. Tampoco comas muy tarde."

"Recuerda ser positivo, Hannie. "

Se separaron y ambos suspiraron.

"Llevo tu chamarra morada."

"Está bien."

Sonrieron una última vez y Minho miró disimuladamente el interior del auto, donde ambas mujeres conversaban.

"Te amo. "

Colocó su mano en la mejilla del menor, se acercó y dejó que sus labios tocaran los contrarios, alejándose con rapidez.

"También te amo. "

Dijo el menor suspirando.

"Llámame cuando lleguen, y saluda a tu padre y hermano de mi parte."

"Lo haré."

Sonrió con sinceridad y soltó la mano de Minho. El mayor se alejó del auto y se acercó a la entrada del edificio, esperó a que Han entrara al auto y dejó que todo el aire contenido en sus pulmones saliera una vez que lo vio irse.

"Son solo tres días, Minho."

"Son solo tres días, Han."

Dijo casi en un susurro.

Hannie!!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora