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Seungmin tiraba algunos paquetes de galletas al carrito frente a él, sabiendo que eran de las favoritas de Minho.
Si nos poníamos específicos ya habían pasado tres días desde la fiesta, de hecho, un día antes con su mejor amigo habían estado en el departamento con la compañía de Jisung, Chris y Félix, y al haber estado todos juntos se habían acabado las últimas provisiones de dulces y snacks que habían en el hogar del par de amigos.
Así que, Seungmin salió al supermercado para poder reponer todos sus alimentos. Seguro que Minho le agradecería cuando llegara del trabajo.

El oji miel salió de sus pensamientos cuando un llanto infantil invadió sus oídos, y sus ojos buscaron rápidamente alrededor al dueño de esos sollozos.
Sus pasos fueron hacia una pequeña niña que lloraba entre unas cajas grandes acomodadas en la esquina del largo pasillo.

-Hey, chiquita, ¿estás bien?

La niñita miró hacia arriba y estiró sus bracitos hacia el peli morado, intentando calmar su llanto al haber sido notada.
Seungmin, algo tímido, no tardó en agarrar a la nena y cargarla con sumo cuidado, sentándola en el carrito del súper que estaba ocupando y con las mangas de su suéter secó suavemente sus pequeñas mejillas, acomodando luego su cabello.

-Dime, preciosa, ¿estás perdida?

-S-sí... Yo quería unas galletas y m-mi hermano ya no estaba. -tartamudeó entre sollozos la pequeña, pero ya estaba un poco más calmada.

Seungmin buscó a su alrededor alguna persona o algún chico, pero solo ellos dos se encontraban en el pasillo.

-Está bien, tranquila, ¿sí? Te ayudaré a buscar a tu hermano, puedes confiar en mí. -le sonrió en grande mientras hablaba y suspiró aliviado al verla sonreír también y asentir frenéticamente. -Dijiste que querías galletas, ¿verdad? ¿Quieres que te ayude a alcanzarlas?

-¡Sí, por favor! -un puchero luego de una sonrisa se apoderó del rostro de la menor.

Seungmin agarró de los paquetes que la chica le apuntaba y los dejó en su carrito, algo apartados de las que eran sus compras.
Comenzó a avanzar en dirección al centro de informaciones mientras le hacía algunas caritas graciosas a la menor, sonriendo cuando ella reía con ganas y jugaba con sus manitas y sus pies.

-Dime, pequeña, ¿sabes cuántos años tienes? -ladeó su cabeza y la miró con atención cuando ella estiró su manita completamente abierta. -¿Cinco?

-Sí, mi nombre es Yeji.

-Vaya, tu nombre es muy bonito, ¡tú también eres bonita! -volvió a sonreír al hacerla reír otra vez.

Se detuvieron frente a una mesa larga y en forma de círculo en medio de todo el supermercado, se acercó a la mujer que se encontraba detrás de esta y le sonrió de manera amable.

-Buenas tardes, señorita.

-Buenas tardes, ¿hay algo en lo que pueda ayudarle?

-Encontré a una niña perdida en el pasillo de dulces, dice que estaba con su hermano.

-Oh, vale, ¿podría decirme el nombre de la nena, por favor?

-Yeji, cielo, ¿sabes cuál es tu apellido? -esta vez se dirigió a la pequeña, quien movía su mano en forma de saludo a la bonita pelirroja detrás de la mesa.

-Hwang. -pronunció algo bajito, pues aún estaba aprendiendo a decirlo bien.

-Hwang, Hwang Yeji.

-Gracias, joven, ¿podría quedarse aquí con ella un momento?

Seungmin asintió amable y volvió a dejar su atención en la pequeña, comenzando a jugar con ella y sus manos mientras escuchaba como en los altavoces del lugar hablaba la mujer, indicando que la niña estaba en informaciones.
Fue cuestión de solo dos minutos cuando Yeji miraba por detrás del hombro de Seungmin y sus labios formaban un puchero, como si quisiera llorar otra vez. El mayor se asustó por un momento y, cuando iba a hablarle, una fuerte voz se escuchó por detrás.

temporary.   | hyunminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora