08. Disculpas

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Harry despertó de a poco, la sensación de sentirse observado atormentandolo aun en su sueño. Intentó seguir durmiendo a pesar de ella pero era demasiado pesada para poder hacerlo. Dando un suspiro resginado, se dijo a si mismo que no golpeara al ser indeseable que estaba observandolo atentamente por mucho que quisiera. Si habia algo que lo jodia como nada más, era el que lo molestaran mientras dormia y al parecer, eso estaba sucediendo mucho últimamente.

Refregando sus ojos, abrio los parpados con pereza y miró a su lado, encontrando dos miradas atentas pegadas a él. Por una parte estaba Zayn, con su pelo disparatado, cara somnolienta y luciendo adorable en su pijama de Robin, el compañero de Batman. Por otro lado estaban los incanzables y entusiasmados ojos de Bubba, quien parecia estar examinando, como si quisiera asegurarse que era un humano y no una cosa antes de atacar. Harry queria al canino pero generalmente se iba más por los mininos y...

¡Esperen un momento! ¿Zayn habia subido al perro pulgoso a su cama? Iba a matar al niño si sus sabanas quedaban impregnadas con el olor del animal.

—¿Zayn? —gruño, logrando que el chico diera un salto y parpadeara el sueño lejos, mirandolo.

—Oh, despertaste —susurró, lamiendose los labios.

—¿Que rayos haces aquí? ¿Que hora es?

El moreno se rasco la cabeza, desordenando aun más su cabello—. No lo sé, yo no te desperte porque tu te enojas conmigo cuando lo hago y Liam dijo que era de mala educación y fastidioso.

—Lo es —aseguró—. Y que te miren cuando estas durmiendo tambien lo es, ¿por qué subiste el perro a mi cama?

—Yo no lo subi, él subio por su cuenta.

Le dedico una mirada fastidiada—. ¿Y quien habrá sido el genio que abrio la puerta y lo dejo entrar?

Zayn abrió la boca, seguramente dispuesto a defenderse pero la cerro rapidamente. Hizo eso un par de veces, su ceño frunciendose de esa forma que le decia a Harry que él realmente habia ganado la pelea porque al chico no se le ocurriria nada. Para su suerte, el grito de Liam llamando a su pareja detuvo la patetica escena que el niño estaba dando.

—¡Estoy en la habitación de Harry!

El rizado hizo una mueca ante el grito que fue directo a su oido, el niño tenia un buen par de jodidos pulmones. Y Liam como para no quedarse atrás, le devolvió el grito un momento antes de que se metiera en la habitación sin siquiera golpear. Su enojada mirada se dirigio directamente a su pequeña pareja quien le dedico su mirada más inocente.

—¿Se puede saber por que acabo de despertar solo en la cama, sin encontrar rastros de mi esposo?

Zayn dio un par de saltitos en la cama mientras Bubba ladraba y movia la cola hacia Liam—. Yo estaba cuidando de Harry.

El castaño se acerco y detuvo al moreno, cargandolo para que dejara de mover la cama y Harry, quien tenia el rostro hundido en la almohada y producia sonidos fastidiados que se asimilaban mucho al canto de las focas en pleno apareamiento.

—Creo que Harry sabe cuidarse solo, bebé, es un hombre grande.

—No, él no lo hace —replicó Zayn, logrando que el cuerpo entero de Harry se tensara en espera de las palabras que le seguirian a esa frase—. Es un idiota, no puede cuidar ni a un peluche.

Harry se relajó nuevamente, cerrando los ojos en espera que la pareja entendiera la indirecta y se marchara de una maldita vez. Esos dos no eran buenos en eso de captar mensajes disfrazados porque no parecian preparados para marcharse. Ni siquiera Bubba, quien se estiró al lado de Harry, apoyando su peluda cabeza en su espalda y respirandole en la nuca.

Obsessed |Larry|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora