Noah estaba en el sofá de su departamento, había sido un día difícil en la empresa, muy agotador. Respiró profundo y pensó en Leo. Sonó el timbre y se levantó para abrir la puerta.
-Hola- beso-Te extrañe- un abrazo.
-¿Qué te pasa Noah? Pareces cansado- dijo mientras entraba en la sala.
-Largo día en la oficina. No quiero hablar de eso, solo quiero mimos.- y Leo se acercó para consentirlo.
-¿Qué te parece un masaje?-Miró a Noah que hizo una mirada insinuante- aunque no lo creas, soy masajista diplomado.- dijo con una mueca de superioridad- Vamos, acuéstate en la cama.
El joven siguió las instrucciones de su novio, se sacó su remera, el pantalón y se recostó.
-¿Tienes aceite para masajes?
-No. En el cajón tengo algunas cremas y lubricante, si te sirve para después- y le dio una sonrisa pícara.
- Pórtate bien- y le dio una nalgada- Estoy haciendo mi trabajo.
Noah puso su cabeza en la almohada y cerró los ojos. Escuchó como Leo destapó un envase y lo untó con el líquido. Puso las manos sobre la marcada espalda del joven y empezó a realizar los masajes, sus hombros, por los omóplatos, la cintura. Cuando rodeó la línea del bóxer, se escucharon unos pequeños quejidos. Siguió con su tarea pero esta vez en cada una de las piernas. Al llegar a la parte interna de los muslos, a veces sin querer un dedo se colaba por ropa interior.
- Ahh, Leo, por favor.
Y sintió una suave nalgada. E instintivamente levantó su pelvis para poder librarse de la última prenda que le quedaba. Su compañero buscó en la mesita de luz, y escuchó el sonido de una tapa al abrirse. Tuvo que abrir un poco las piernas debido a la presión que ejercía el otro cuerpo. Las manos calientes y mojadas le masajearon sus nalgas mientras rozaban un poco la línea del medio. Lo que provocaba sensaciones demasiado excitantes. Leo tomó una almohada y la colocó bajo el abdomen de su novio, haciendo que de esta forma elevará un poco su trasero.
-Noah, ¿alguna vez te había dicho que me encanta tu culo?
- Ya basta Leo, no te burles de mí. Solo Hazlo- suplicó.
El más joven estaba muy excitado, levantó un poco sus piernas para quedar en una mejor posición. Sintió el liquido escurrirse por la franja y el dedo de Leo jugar con un ir y venir desde la parte de arriba de su cintura, bajando por sus nalgas, siguiendo por el perineo hasta llegar a su pene. Cuando llegó a su ano, unos círculos con su dedo y pequeños golpecitos hicieron que gimiera. Reconoció el peso de su novio, que se había agachado para darle besos en el hombro, en el cuello y giró su cabeza para besar su boca, sintió las dos cosas a la vez, como se introdujo su lengua y su dedo. El chillido se evaporó en los labios del otro.
La sensación era magnífica, ya tenía dos dedos en su interior y jugaban a penetrarlo, cambiando la velocidad, por un momento rápido y otro más despacio, mientras los besos en el lóbulo de su oreja lo enloquecían. Los dedos se restringieron un poco tomando la figura de una garra y se movieron un poquito a al izquierda.
- AHHHHH -gritó Noah
Pudo sentir como Leo presionaba más fuerte su próstata. Y cada vez que lo penetraba con sus dedos caía en el mismo lugar llevándolo a la desesperación. Otro dedo entro en él y cuando los tres golpearon ese punto. Perdió el control. Eyaculó, mientras su cuerpo se movía involuntariamente. Sus pensamientos se nublaron y se dejó caer contra la cama.
Leo sacó muy despacio sus dedos y cuando lo vio un poco más entero, se acercó a su oído y con un susurro habló
- Te dije que tendría mi oportunidad de devolverte el favor- se besaron apasionadamente.
Sus lenguas se entrecruzaban, cuando comenzó a sentir la erección de su novio refregarse por su culo, lo que empezó a levantar a su pene nuevamente. La mano del mayor se coló por debajo de la almohada y comenzó a acariciar su miembro, se sentía tan bien, que no tardo mucho en reaccionar por completo.
Vio de reojo cuando su compañero se separaba, para ponerse el condón y empapar el pene con lubricante. Lo que hizo que se mordiera el labio. ¡Mierda! Estaba tan excitado de vuelta.
Rodeó su cabeza al costado derecho para poder respirar bien, se acomodó levantando un poco su cadera. Y recibió un tierno besito en su nalga derecha. Juntó sus piernas para que Leo pueda acomodarse cómodamente y sintió la presión en su ano. Muy despacio el miembro de su novio lo fue llenando por completo, cuando ingresó, se detuvo esperando a que se acostumbre. Se acercó muy suave a besarlo y escuchó un te quiero de aquella boca.
- Yo también. Estoy listo. ¿ Te cuento un secreto? Me gusta duro- y pudo divisar una pequeña sonrisa.
Los movimientos empezaron lentos, tranquilos con algunos descansos en el medio para besarse. Hasta que se hizo muy difícil parar. Noah sintió a Leo arrodillarse sobre la cama y empezó a moverse más y más rápido, cada una de las embestidas pegaba en su próstata. El roce de sus pene contra la cama y el acelere en los golpes, lo llevó al clímax, intentó sostener las piernas de Leo para darse más seguridad. Pero sus manos fueron agarradas y cruzadas en su espalda, dándole más velocidad. Cuando finalmente se vino, sus gemidos y pequeñas convulsiones llevaron a Leo a la cumbre del orgasmo.
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Simplemente amor BL
RomanceLeo ganó una beca para realizar un doctorado en en extranjero. Pero su vida ha sufrido un gran cambio, se enamoró de su amigo Max, quien le rompió el corazón. ¿Conocerá un nuevo amor?¿Max volverá arrepentido?