-¿Dormiste mal?- me pregunta Anastasia.
-fue solo una pesadilla- digo sobre la cama abrazada de la almohada, tratando de no recordar que mi madre me ve como una desgraciada demente, que me odia, que "yo maté a mi abuela" y que todo va rumbo al trash.
-llevas cuatro días asi-
-estoy bien, le sonrío débilmente-
-bueno iré al trabajo hoy también, cualquier cosa me dices siempre estaré para ayudarte- me sonríe y solo afirmo con la cabeza.
Tan pronto como cierra la puerta rompo a llorar, mis ojeras ya eran mas pronunciadas y parecía que tenía una enfermedad grave. Como de costumbre lloré hasta quedarme dormida.
Alexander:
Me le quedo mirando como esos ojos tristes dormían. Anastasia estaba últimamente rara estaba en el área deportiva y cuando regresaba a su habitación estaba aquí durmiendo, creo que es mas rápida volando.
Veo como abre sus ojos lentamente como si no los quisiera abrir más.
-tu de nuevo aqui- me dice sin ganas de hablar, examino su rostro y sus labios estaban algo inflamados; tenia un tono triste, deprimido.
-¿estás bien?- repito nuevamente la pregunta y ella solo responde con las fracciones su rostro.
-voy a dormir, márchate- me pide
-no quiero- cierra sus ojos y vuelve a dormirse. En otro momento me hubiese lanzado una silla o un jarrón por la cabeza en un intento de asesinarme, pero hoy no, solo siguió durmiendo.
Sarka:
Otro día menos de vida y ya siento que muero, me importa tres pepinos si me encuentran y asesinan, de todas formas las personas que me querían ya no me quieren, mi madre me odia y le dijo a Alisa que ya no era su hija, ella era mi única familia; en cambio Alisa me trata indiferente, resulta ser que ahora mi madre la quiere más a ella y yo realmente no quiero seguir luchando, que sea lo que el destino decida.
-Voy a ir al trabajo hoy- anuncio haciendo puchero.
-¡que bueno!- exclama anastasia (sarka dos) quien había estado tratando animarme estos siete días. En cambio solo sé sonreir débilmente y caminar sin ganas.
Entro al área deportiva y tan pronto entro me recibe un pelotazo en la cabeza, era suave por tanto no dolió mucho.
-Lo siento- me dice George. El era realmente agradable, siempre sonreía y ayudaba a todos excepto que su relación con Alexander, su hermano, no era la mejor, discutían todo el tiempo.
-no hay problema sigue jugando- le sonrío débilmente
-no estas bien, cuando salgamos de aquí hablamos-
-yo estoy bien- vuelvo a sonreír de la única manera que sabría hacerlo.
-me esperas a las 6:00 en la azotea- me lanza una sonrisa.
-yo...- no me deja terminar de hablar.
Subo a mirar el partido desde la altura. Todos estaban tan emocionados, cuando llegué hace casi dos meses sentí mucho miedo de estar aquí, pero supongo que el color sangre ya no es mi debilidad.
A lo lejos veo levantar la mano a George y bajo, es señal de que necesita mi ayuda.
Se hirió sus rodillas, necesitaba que lo limpiara para que cicatrizara más rápido.
-¿me ayudas?- me sonríe.
-claro-
-listo- digo terminando de limpiar sus rodillas con un paño en alcohol.
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My poor vampire
General FictionDe mí depende la vida de mi familia y mi propia existencia. Decisiones difíciles debo tomar para sobrevivir. Revivir a alguien que ya murió, a él, porque lo necesito. Enfrentarme a un grupo de seres sobrenaturales que solo ven sangre y muertos. Conv...
