El alba me cubre con su manto mientras toco la puerta de mi casa.
-¡al fin!- exclamo.
Despues de un largo recorrido al fin logro llegar a mi casa, no estoy muy cansada como antes, es como si algo estuviera cambiando dejando a una Sarka atrás, una antigua yo.
Toco la puerta esperando recibir una respuesta cuanto antes.
Su abrazo me sorprende, mi madre me abraza con todas sus fuerzas.
-¿estas bien mi niña?- siento su mano acariciar mi mejilla y me es imposible no ponerme sentimental.
-Si mami- digo goteando alegría por mis ojos. (-ella esta bien-pienso)
-¿Cómo esta la abuela?-
-Vamos a entrar y sentarnos-
Mi casa estaba igual, solo que habia un silencio mortifero dentro.
-¿Dónde esta la abuela?-
-esta en el hospital, ella tiene cáncer pulmonar- me dice mi madre dejando caer gotas sobre sus mejillas y limpiándoselas posteriormente.
-¿puedo ir a verla?-
-si, antes vamos a comer y a que te des un baño de agua caliente- toma la iniciativa.
-Mami sabes que no puedo quedarme, necesito protegerte a ti y a la abuela- que son lo único que me queda.
-despues hablamos de eso- me sonríe –No se donde estuviste todo este tiempo pero ya es hora de regresar a casa definitivamente- mi madre era una rubia hermosa, sus rizos nunca la dejan caer, su rostro perfilado y sus ojos azul océano que siempre me brindaban paz, todo eso se resume a una madre triste y moribunda.
-¡es por nuestro bien!- exclamo. Siento que mi madre me ve como si estuviera loca. Tiene razón en ese punto ella no sabe nada de la existencia de cierto mundo distante de nosotros, al igual que yo al principio pero es hora de que sepa que estamos en peligro. -¿confias en mi?- pregunto.
-Dale a bañarte para ir al hospital- esto responde a mi pregunta, ella no confía en mi.
Punto X:
-ella está en su casa, síguela y haz lo acordado- me sonríe Boris –quiero verla sufrir antes-
Lo miro con repugnancia y me marcho.
Siento asco de mi padre, siento asco de mi, de lo que el quiere que sea. No creo que pueda terminar con el trabajo, creo que esto es muy injusto.
Sarka:
Entré al hospital todo era muy movido y tranquilo a la vez, el olor a alcohol y medicina me cubrió.
-La cama 38- me dice la enfermera en cuanto pregunto por mi abuela.
La habitación estaba herméticamente cerrada. En cuanto mis ojos la encontraron tenía ganas de llorar, pero empeorarían las cosas si lo hacía. Ella estaba mal, cubierta por todos esos cables y tubos transparentes que le transporaban el oxígeno que ya no podría tomar sola.
-¿ella mejorará?- le pregunto a la enfermera que con su cansancio me responde.
-El cáncer pulmonar no tiene cura y es demasiado malo, lo siento. No todos los cuerpos reaccionan de la misma manera- sus palabras no funcionan.
-Abuela por favor no te vallas- la miro mientras siento el sonido repicante de las máquinas que la poseían. –quiero que te quedes conmigo- agarro su mano con fuerzas y miedo.
Después de un rato hablando con ella, sintiéndola distante, muy lejos de mi. Voy al baño, doy una pequeña vuelta por el pasillo y regreso.
Me siento en la silla a su lado y la miro, cada pedazo de ella estaba dormido.
-¡que!- grito –enfermera ayu...- en un intento en vano de pedir ayuda me cayo, mis palabras se detienen estoy en shock, los troques y tubos estaban desprendidos. (rompo en sollozos)
Como arte de magia llega la enfermera justo cuando estaba volviendo a conectarlos.
-¿Qué haces?- me pregunta con exaltación
-Yo...-
-quitate- me empuja y comienza a revisar a mi abuela.
-La has desconectado-
-Yo le juro que...no...- vuelvo a romper en llanto.
-¿Qué pasa doctora?- pregunta mi madre entrando al salón con una angustia impregnada en el rostro.
-su hija la ha desconectado-
-yo...no...- repetía una y mil veces pero no lograba terminar de hablar antes de romper en lágrimas.
-la vi desprendiendo los cables-
-¿ella esta?-
-lo siento señora, los cables la mantenían con vida- dijo la doctora y mi madre me miró de una forma diferente, odio tal vez.
-abuela...- me arrodillo a su lado –por favor regresa sabes que yo no...- me rompo en lágrimas sobre ella.
-vete- me dice mi madre seria sin derramar una lágrima.
-Yo no la maté- le doy un pequeño grito ahogado.
-Fuera de mi vista Sarka, no regreses y sigue por ahí por donde estabas antes de regresar a casa- era hora y rompió en lágrimas –Vete a putear por ahí y déjame sola, sola- me grita.
-¿Ma eso crees que soy?- ¿quien le habrá dicho esas cosas?
-te fuiste con un chico y me dejaste, no te importó si estaba bien, no te importó por lo que habíamos pasado y ahora esto. Por favor marchate-
-yo...-
-te dije que te fueras – obedezco y cierro la puerta tras de mi dejando atrás mi mamá rota en cien pedazos.
-Que pasa Sara- siento a Alisa preguntarme al salir de la habitación y tropezarmela en el pasillo.
-yo... soy una basura- le doy un abrazo roto.
-calma- me da palmaditas en la espalda.
-lo soy Ali-
-no lo eres por favor calma- me dice y dejo de llorar por un momento me separo de ella y limpio mis lágrimas.
-Creo que realmente debo irme de aquí. Cuídate mucho Ali, nos veremos- le doy un último abrazo –tal vez- salgo corriendo del hospital.
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My poor vampire
General FictionDe mí depende la vida de mi familia y mi propia existencia. Decisiones difíciles debo tomar para sobrevivir. Revivir a alguien que ya murió, a él, porque lo necesito. Enfrentarme a un grupo de seres sobrenaturales que solo ven sangre y muertos. Conv...
