-Boris, ¿qué haces aqui?- habla Alexander con una expresión de sorpresa en el rostro. ¿Boris? ¿Boris? Espera Boris, él es quien quiere matarme.
Mi expresión cambio a miedo, en ese momento dejé de hablar y solo me quedé mirando con más sorpresa de la que podría tener Alexander.
-estaba haciendo limpieza, esta será mi habitación- me sonríe y ya tengo miedo.
-¡qué casualidad yo también escogí esta! Lamento decirte pero tienes que marcharte esta será mi habitación- No se que truco tiene Alexander pero me ha salvado el pellejo, Boris se marchó sin tan siquiera quejarse; solo tenía una sonrisa impregnada en el rostro.
-¡estás loca!- me grita.
-¿qué te pasa?- levanto también mi tono. ¿quién se cree que es? Con esa piel blanca, pálida, perfecta.
-no puedes dejar entrar a cualquiera, tienes que ponerle seguro a la puerta- hace una pausa -siempre-
-Creeme si le pusiera seguro, nunca hubieras entrado- me lanzo sobre la cama tratando de aliviar el susto.
-Bueno pero yo soy la excepción- agrupa los instrumentos de limpieza en una esquina de la habitación.
-Ya que dijiste que ibas a limpiar, puedes comenzar ahora, la habitación está bastante sucia. Creo que no se ha limpiado en siglos-
-sí comenzaré a limpiar- me anuncia.Me acuesto a pensar: ¿Boris cómo me encontraste? ¿sabrá que soy yo a quien busca? Tengo miedo, su expresión decía que sí, que era yo. De repente siento caer sobre mi cabello un líquido fresco. Paso mis dedos entre mis cabellos, espera...es sangre.
-¡Alexander!- grito.
-estoy limpiando- ríe y se cubre detrás de la escoba.
-¿en mi cabeza?- me levanto de la cama con las manos cruzadas esperando respuesta.
-tal vez, es que me pareces bastante sucia- me lanza otro chorro de sangre.
-ya verás- miro las otras cosas de limpieza y había otro líquido verde, no se que rayos era, pero es para él.
-¡ven aquí!- le persigo y sonrío con diversión.
-no eso no- comienza a correr por la habitación. -¿me quieres matar?- sigo persiguiéndole -eso tiene ajo- corro ignorando lo que me decía -Anastasia es ajo- no paro de correr -no deberías andar con eso, podemos morir-Ajo, ajo... ha porque le tiene miedo al ajo, se que no huele muy bien pero es bueno para los huesos. Te viene bien un poco de ajo, sonrío ante mis propias ideas de venganza.
-Tu comenzaste- digo caminando por mi habitación buscando a Alexander que se había escondido en algún sitio. -¿dónde estás?- pregunto, no estaba en el cuarto, tampoco estaba junto a mi gemela debajo de mi cama a quien recién miro.
-Shhh- coloco un dedo sobre mis labios.
-¿que hacen? Puede descubrirme- me susurra.
No estaba por el cuarto, ni por la mini...mini cocina. El baño; debe estar ahí.Veo una sombra detrás de la cortina de la bañera
-¡te encontré!- anuncio abriendo la cortina, si era él, una sonrisa aparece en mi rostro pero no por mucho. Me toma de la cintura haciendome caer también en la bañera.-Auch- digo ante el golpe que recibí en mi brazo, espera la ducha.La ducha comenzó a dispensar agua, cerré mis ojos con la esperaza de que se cerrara por arte de magia y en respuesta sí, se cerró. Espera no me estoy mojando, abro mis ojos. -¿qué haces?- susurro. Alexander estaba frente a mi a unos pocos centímetros, el agua si caía pero sobre él, no llegaba a mí. Sus ojos se tropezaban con los míos, por un momento mi ritmo cardíaco aumentó y me respiración se tornaba pesada. -¿me sueltas?- vuelvo a susurrar en suplica.
-No eres...- me mira fijamente como si estuviera leyendo algo a través de mis ojos.
-¿qué?-interrumpo, ¿por qué mi pecho da brinquitos?
-no puedes ser...- se queda pensando por un momento.
-¿que no puede ser? Me asustas- suelta mi cintura y el calor que llegué a sentir, desaparece y caigo en la realidad cero porciento de romanticismo en la escena y cien por ciento de agua. El agua comienza a caer sobre mí. -¡Alexander!- El agua estaba fría, demasiado fría.
-Espera, ¿está fría?- me dice riendo. Estaba mojado completamente, las gotas de agua corrían por su cabello hasta su rostro, permitiendome ver lo perfilado de su rostro.
-Sí-
-eso confirma...-
-¿estas demente hoy? Hablas y te quedas a medias- se acerca a mí otra vez, provocando una pequeña parálisis emocional, sus manos me levantan y colocan en una posición de bebé de cunas.
En esos momentos en que nuestros ojos se encontraban, quisiera desconectar el sistema ocular; no se si era la frieldad de la noche o el hambre, pero ya estaba comenzando a tener escalofríos.
Los centímetros entre nosotros se fueron acortando, hasta el punto de que nuestras narices rozaban, y nuestras respiraciones se tornaban agitadas. Tomo el pomo de ajo que dejé caer y cabum, en su cabeza.
-Te cojí- le digo pero caigo al piso nuevamente, Alexander estaba cayendo al suelo también.
-Creí que me querías pero solo pretendías matarme- haber, haber, retrocedamos en el tiempo, juego, sangre, ajo...ajo...qué tiene el ajo para los vampiros, ni que fuera venenoso.
-Vamos no seas dramático- lo miro caerse al suelo, seguro que es un drama para que caiga sobre el gritando: ¡auxilio se muere Romeo! -Alexander de pie- golpeo su rostro. -¡Alexander!- vuelvo gritar pero no responde.Por el amor del dios de los vampiros responde o me voy a apuñalar para hacerlo más trágico.-¡Oh, espera!-"El ajo es un arma mortal para los vampiros" lo vi en una película.
Ay diosito de los vampiros, perdóname.-¡Alexander!- le grito, pero sus ojos se estaban desvaneciendo. -¡no, espera!- vuelvo a gritar.
-¿que pasa Sarka?- interviene Anastasia.
-Traeme el frasco que hay sobre mi mesita de noche. -¡vuelaaa!- lo siento, lo siento,lo siento...Tan pronto como Anastasia me entrega el frasco derramo algunas gotas entre sus labios.
No tengo ni idea de para que sirve, pero según pude entender el frasco decía poción, solo espero que sea curativa. Mientras me maldigo a mí misma una y mil veces, Anastasia me ayuda a lanzar los 1000 kilos de Alexander sobre mi cama.
-Sarka, debo irme al trabajo, suerte con Alexander-
-Ana...- digo preocupada comiendome las uñas. -¿crees que lo haya matado?-
-no creo que no- me responde, en cambio la expresión de Alexander me decía todo lo contrario.
Me giro después de sentir el cierre de la puerta, ¿en serio? ¿Estoy en una película? Que alguien me despierte porque no es gracioso.
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My poor vampire
Tiểu Thuyết ChungDe mí depende la vida de mi familia y mi propia existencia. Decisiones difíciles debo tomar para sobrevivir. Revivir a alguien que ya murió, a él, porque lo necesito. Enfrentarme a un grupo de seres sobrenaturales que solo ven sangre y muertos. Conv...
